octubre 27, 2020

El punto de inflexión en tu vida

Ser un ser Biosocioespiritual Amor en los tiempos de coronavirus Un problema una solución

VIVIR A PLENITUD

Por María Alejandra Morales

Dar una visión de propósito a tu vida es saber que en cualquier momento todo puede cambiar, es así como transitar de una vida convexa, a cóncava, el bien llamado punto de inflexión.

Hay que liderar nuestras vidas de manera funcional, marcando una pauta hacia la oportunidad de cambios positivos, y solo cambias en el justo momento que reconoces: “Las cosas no pueden seguir así”.

Solo ese diálogo interno escuchado, desmenuzado, saboreado e internalizado como propio, te permite entrar en tu espacio vital, reconocer lo que tienes y poder ver con claridad en donde estas y hacia dónde quieres ir.

Es por ello, que muchas personas logran salir a flote con éxito después de los peores momentos, o crisis. Tal cual está citado muy representativamente en la cultura japonesa, donde hacen referencia a la fracturación de los problemas.

Aprendiendo de los japoneses

Los japoneses se hacen pequeñas preguntas sobre la situación. Ellos buscan metas parciales y finalmente dan pequeños pasos cada día para lograr cambios positivos, llevado a largo plazo.

En otro orden de ideas cabe destacar que unos de los aspectos que ayudan al proceso de transición entre el darte cuenta, lograr el cambio real y perdurable en el tiempo es identificar, concientizar nuestros roles y los de las personas que nos rodean.

Cada rol nos demanda una posición y congruencia hacia nosotros en relación con los demás.  Sumando a esto aprendemos a respetarnos y a respetar los lugares donde nos ubicamos.

El tener claro los roles que poseemos, nos lleva a una sana convivencia, a interactuar en la justa medida de un bienestar con los demás. Ya que esto nos mantiene claros en lo que deseamos y exigimos en base a eso, no nos conformamos con menos de los que sabemos merecemos. 

Emociones negativas

Y en esta misma manera se capta el sentido de jerarquías en nuestras relaciones, cuando conocemos los roles en los cuales funcionamos, logramos ubicarnos en la jerarquía que poseemos, sin violentar e intimidar al otro.

Existen diversos escenarios y personas que nos llevan a vivir unas experiencias que se van acumulando, convirtiéndose en aprendizajes. Sin embargo, se pueden presentar dinámicas toxicas que nos llevan a sentir emociones negativas, tales como: culpa, frustración, temor, inseguridades, decepción, entre otras.

En la medida que tenemos la conciencia de jerarquía vamos a saber reconocer reglas, a respetarlas de manera funcional, poniéndonos límites a nosotros mismos. Además, la importancia de existencia de dichos limites en los otros que nos rodean.

Una de las pautas para poder obtener el equilibrio en la convivencia tiene que ver con los elementos que ayudan a liderar tu vida, entre ellos podemos citar:  escucha activa, autoconocimiento de nuestras cualidades y talentos, y finalmente saber reconocer esos momentos donde la vida se torna rutinaria.

Toma las riendas

Hay que intervenir, porque nada, ni nadie debe dominar nuestras vidas, solo tu tienes el poder de tomar tu vida entre tus manos y moldearla a tu medida. Pero para esto debes estar claro con lo que quieres ver en tu día a día, como quieres sentirte, donde te vas a ubicar, que limites vas a colocar, que vas a permitirte y que vas dejando de lado.

Solo teniendo lo antes mencionado claro vas a poder tomar las riendas de tu vida.!.  Hasta la próxima entrega y haz que algo bueno suceda en tu vida.


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