Brote de virus transmitido por ratones deja tres muertes en crucero

QUÉ SABER SOBRE EL HANTAVIRUS

Por Susan Montoya Bryan / Associated Press

Una enfermedad transmitida por roedores es la principal sospechosa de causar un brote a bordo de un crucero que ha dejado tres personas muertas y otras enfermas. Los estudios indican que los hantavirus han existido durante siglos, con brotes documentados en Asia y Europa. En el hemisferio oriental, se han relacionado con fiebre hemorrágica y falla renal.

No fue sino hasta principios de la década de 1990 cuando un grupo previamente desconocido de hantavirus surgió en el suroeste de EEUU como la causa de una enfermedad respiratoria aguda conocida hoy como síndrome pulmonar por hantavirus. La enfermedad ganó atención en 2025 tras la muerte de Betsy Arakawa, esposa del fallecido actor Gene Hackman.

Arakawa falleció debido a una infección por hantavirus en Nuevo México. La Organización Mundial de la Salud informó en un comunicado el domingo que las investigaciones detalladas sobre el brote en el crucero continúan, incluyendo pruebas de laboratorio adicionales y estudios epidemiológicos. También se está realizando la secuenciación del virus.

El virus se transmite por roedores y, más raramente, entre personas. El hantavirus se propaga principalmente por contacto con roedores o con su orina, saliva o excrementos, especialmente cuando estos materiales se alteran y se vuelven partículas en el aire que pueden ser inhaladas. Las personas suelen exponerse al virus en sus hogares, cabañas o cobertizos.

Contagio al limpiar espacios cerrados o poco ventilados

Ese contagio puede ocurrir particularmente al limpiar espacios cerrados con poca ventilación o al explorar áreas donde hay excrementos de ratón. La OMS señala que, aunque es poco común, los hantavirus también pueden transmitirse directamente entre personas.Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos han rastreado el virus.

El seguimiento al virus comenzó en 1993 por un brote en la región de Four Corners, donde se encuentran Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah. Fue un médico del Servicio de Salud Indígena quien primero detectó un patrón de muertes entre pacientes jóvenes, explicó Michelle Harkins, neumóloga del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Nuevo México.

Harkins ha estudiado la enfermedad durante años y ha tratado a pacientes. La mayoría de los casos en Estados Unidos se registran en estados del oeste. Nuevo México y Arizona son zonas de mayor incidencia, probablemente porque en áreas rurales es más común el contacto entre humanos y ratones, señaló Harkins.

Síntomas similares a la gripe

La infección puede avanzar rápidamente y volverse potencialmente mortal. Los expertos indican que puede comenzar con síntomas como fiebre, escalofríos, dolores musculares y, en algunos casos, dolor de cabeza. “En las primeras etapas, puede ser difícil distinguir entre el hantavirus y la gripe”, dijo Sonja Bartolome, del Centro Médico UT Southwestern en Dallas.

Los síntomas del síndrome pulmonar por hantavirus suelen aparecer entre una y ocho semanas después del contacto con un roedor infectado. A medida que la infección progresa, los pacientes pueden experimentar opresión en el pecho, ya que los pulmones se llenan de líquido.

El otro síndrome causado por hantavirus, la fiebre hemorrágica con síndrome renal, generalmente se desarrolla entre una y dos semanas después de la exposición. Las tasas de mortalidad varían según el tipo de hantavirus. El síndrome pulmonar por hantavirus es mortal en aproximadamente el 35% de los casos.

Mientras que la fiebre hemorrágica con síndrome renal tiene una tasa de mortalidad de entre 1% y 15%, según los CDC.

Incógnitas sobre la enfermedad y su tratamiento

No existe un tratamiento específico ni una cura, pero la atención médica temprana puede aumentar las probabilidades de supervivencia. A pesar de años de investigación, Harkins indicó que aún hay muchas preguntas sin respuesta, como por qué la enfermedad puede ser leve en algunas personas y muy grave en otras, o cómo se desarrollan los anticuerpos.

Ella y otros investigadores han seguido a pacientes durante largos períodos con la esperanza de encontrar un tratamiento. “Hay muchos misterios”, afirmó, destacando que lo que sí se sabe es que la exposición a roedores es un factor clave. La mejor forma de prevenir la infección es minimizar el contacto con roedores y sus excrementos.

Se recomienda usar guantes protectores y una solución con cloro para limpiar áreas contaminadas. Los expertos en salud pública advierten evitar barrer o aspirar, ya que esto puede dispersar el virus en el aire.