septiembre 24, 2020

El Estrés, enfrentando a un enemigo

Por: Frank Clavijo

Estrés es sinónimo de cambio. Cualquier cosa que cause un cambio en tu vida causa estrés. No importa si es un cambio “bueno” o «malo», ambos son estresantes. Cuando compras una casa, es estrés; si pierdes el trabajo, es estrés. En otras palabras, el estrés es la respuesta automática y natural de nuestro cuerpo ante las situaciones de cambio que pueden o no ser amenazadoras o desafiantes para el cuerpo.

El estrés es básicamente necesario por que alerta al cuerpo de ciertos cambios y presiones externas que se viven diariamente. Pero, también se da como un proceso de interacciones internas como nuestra manera de pensar, sentir y actuar. Cuando los cambios y respuestas a estas interacciones externas o internas son estresantes para el organismo y se prolongan o intensifica en el tiempo, se ven reflejadas en nuestra salud, rendimiento en el trabajo, relaciones interpersonales, etc.

El cerebro tiene la capacidad de enviarnos señales para alertarnos cuando estamos estresados. Algunas de las señales son: insomnio, gastritis, depresión, angustia, ansiedad, enojo, presión alta, taquicardia, sudoraciones entre otros.

Aquí algunas sugerencias que le pueden ayudar a manejar mejor el estrés.

  • Identifique las situaciones que le causan mayor estrés.
  • Comparta sus pensamientos y sentimientos. Hablar con otras personas de los que sentimos puede ayudar a ver sus problemas desde un punto de vista diferente.
  • Intente resolver problemas personales con quien los tiene y no deje pasar el tiempo sin enfrentarlos.
  • Aprenda a expresar su estrés y otros sentimientos negativos sin herir a otros. Está bien estar estresados y trate de decir “me siento estresado” en lugar de «esta situación me estresa” o “tú me tienes estresado», porque cada uno es dueño de sus propias emociones, y también de su estrés.
  • Propóngase metas a corto plazo. Las metas le dan algo por qué trabajar, y una satisfacción cuando las alcanza.
  • Piense en el futuro: Si necesita dejar un ambiente laboral que le es muy estresante y no puede con él, y tampoco puede renunciar por el momento, dedique algunos minutos al día a explorar opciones.
  • Reconozca que usted sólo puede cambiarse a sí mismo, no a otras personas. No gaste demasiadas energías en intentar cambiar a los demás. Nadie tiene el poder de cambiar a otro, eso no depende de uno, pero uno si puede cambiar.
  • Tenga el coraje de ser imperfecto. Deje de tratar de ser la persona, el empleado, el jefe o la pareja perfecta. Tratar de ser perfecto, es admirable, lograrlo es imposible.
  • Incluya en su vida algún programa de actividad física (ejercicios, gimnasia, caminata, natación, baile etc.).
  • Practique técnicas de relajación y meditación.
  • En los posible descanse 15 minutos cada dos horas durante el día. Esto tiene un triple propósito: a) “desconectarse” de lo que esta haciendo, b) canalizar el estrés y c) recuperar energías para poder seguir adelante en mejores condiciones con sus actividades.
  • Cuide su alimentación, duerma lo suficiente y no consuma alcohol o drogas ilegales.

Si después de todo le es muy difícil seguir manejando su estrés y éste está afectando su vida diaria y a otras personas, busque ayuda profesional.