530 MIL PERSONAS SIN PROTECTION DESDE EL 24 DE ABRIL

Washington/ Agencia Efe

La administración Trump decidió revocar “parole humanitario”, permiso migratorio que permitó residir y trabajar temporalmente en Estados Unidos a unos 530.000 cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos, según documento que va a ser publicado oficialmente en el Registro Federal el lunes 24 de marzo. El beneficio migratorio expirará el 24 de abril, por lo que quienes se acogieron a él deberán abandonar el país antes de esa fecha o arriesgarse a permanecer en el país de manera irregular.

El Departamento de Seguridad Nacional, se argumenta que este programa migratorio “ya no representa un beneficio público significativo” para Estados Unidos y es “incompatible con los objetivos de política exterior” de la Administración de Trump. En la práctica, la decisión de Trump acaba con el “parole humanitario”, creado bajo el Gobierno de Joe Biden (2021-2025), y que permitía a los nacionales de ciertos países residir y trabajar temporalmente en Estados Unidos.

Para acceder al programa, debían tener el patrocinio de alguien que residiera legalmente en el país. Biden decidió lanzar esa iniciativa en 2022 para venezolanos y ampliarla en 2023 para cubanos, haitianos y nicaragüenses como parte de su estrategia para frenar la migración irregular hacia EE.UU., a la vez que comenzó a imponer restricciones al asilo en la frontera con México. Según el Departamento de Seguridad Nacional, 110 mil cubanos, 210 mil haitiano, 93 mil nicaragüenses y 117 mil venezolanos accedieron a EE.UU. bajo este programa.

Una promesa de campaña

Trump ya había adelantado su intención de eliminar el “parole”. En su primer día en la Casa Blanca, el 20 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva instruyendo al Departamento de Seguridad Nacional a “terminar” todos los programas de “parole”, incluidos los destinados a ciudadanos de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití. Desde su regreso al poder, ha impulsado redadas en diferentes ciudades e implementado la deportación de migrantes a la base militar de Guantánamo y su traslado a una prisión en El Salvador.