diciembre 2, 2020

El día después

El día después

Jesús Sánchez Meleán

Conversación imaginaria entre un abuelito y su nieto “Cheito”

Cheito: Abuelo, ¿qué cree usted que va a pasar en las elecciones del 3 de noviembre?

Abuelo: Cheito, yo soy un trabajador del correo retirado, no un adivinador.

Cheito: Pero es que usted sabe de todo. Además, como usted trabajó en el correo me puede contar. ¿Usted cree que el correo va a poder entregar a tiempo las boletas para que las cuenten para el 3 de noviembre?

Abuelo: Yo creo que sí. Pero, de todas maneras, yo no perdí tiempo. Tan pronto me llegó la boleta, la completé de inmediato y la devolví. 

Cheito: ¿Esta elección para presidente se le parece a alguna otra anterior?

Abuelo: Pues sí. En estos días me acordé de cuando eligieron a Ronald Reagan. Fue en noviembre de 1980.

Cheito: Para esa esa fecha mi madre y mi padre no se conocían. Yo no estaba ni en planes. ¿Por cuál razón se acuerda de esa elección?

Abuelo: Tu abuela, tu padre y yo vivíamos en San Diego. Y estando allá sufrimos una escasez de gasolina. Yo solo podía llenar el tanque de mi carro en los días impares, porque la placa de mi carro tenía placa impar. Imagínate que yo pasaba unas ocho horas haciendo una fila para poder tener gasolina en mi auto.

Cheito: Abuelo, ¿y eso pasó aquí?  

Abuelo: La situación fue grave y se extendió por varios meses. Uno se ponía ansioso al tener que permanecer en esas filas. Hubo peleas y hasta muertos porque se formaban peleas y había algunos que no querían respetar las filas.

Cheito: ¿Cuál es la semejanza?

Abuelo: Es que yo no hacía filas tan largas en EE. UU. desde aquella época. Ahora he tenido que hacer filas para que me entreguen una despensa y para entrar al banco.

Cheito: Hay también largas filas para que hacerse la prueba del COVID-19.

Abuelo: Es verdad. Y ahora estoy viendo que hay largas filas en los centros de votación de Texas, Georgia y Florida. Aquí en Colorado hay menos filas porque ya estamos acostumbrados a votar por correo.

Cheito: ¿Por quién cree usted que estará votando toda esta gente?

Abuelo: Yo no lo sé.

Cheito: Abuelo, yo esas situaciones duras como la de la escasez de la gasolina o esta reciente de tener que salir a buscar comida debe tener algún peso en la decisión de como votar. Digo yo.

Abuelo: En este momento ya yo estoy pensando en lo que me gustaría que pase después del 3 de noviembre.

Cheito: Yo pensaba que usted en lo que estaba pensando era en ver en CNN y en Fox cuando dijeron “Florida goes to …”

Abuelo: No mijo. A mí lo que me interesa es que volvamos a tener paz y tranquilidad. Me gustaría que el próximo gobierno estuviese conformado por integrantes de los dos partidos. Imagínate que designaran como Secretario de Estado y como Secretario de Defensa a un miembro reconocido del partido contrario al del presidente electo.

Cheito: Usted está soñando.

Abuelo: Puede que sí. Me gustaría que quien llegue a ocupar la silla vacía de la Corte Suprema de Justicia provenga de una decisión unánime. Quisiera que todos los senadores, de los dos partidos, votaran a favor de esa persona. Y me encantaría, que una vez que hayan desaparecido las diatribas de la campana electoral, el nuevo gobierno, el presidente y el congreso, se pusieran de acuerdo y aprobaran una reforma migratoria.

Cheito: Abuelo, pero si no han podido llegar a un acuerdo para aprobar un nuevo cheque de estímulo económico. ¿Cómo le va a pedir usted que vayan más allá?

Abuelo: Ese es mi “sueño guajiro”.

 

Jesús Sánchez Meleán

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