Dueños de armería en Denver se declaran culpables de venta ilegal de armas

VENDIERON ARMAS A PERSONAS QUE LEGALMENTE NO PODÍAN POSEERLAS

Redacción El Comercio de Colorado

Dos propietarios de una tienda de armas en Denver se declararon culpables de conspirar para defraudar al gobierno de Estados Unidos y de participar en prácticas ilegales de transferencia de armas de fuego. Se trata de Campbell Slayden y Anthony Gallegos, ambos de 26 años y cofundadores de la empresa Modern Arms & Optics LLC, que operó entre 2019 y 2023.

Según informó la Fiscalía del Distrito de Colorado, Slayden se declaró culpable el 25 de julio de 2024 de un cargo de conspiración para defraudar a EE. UU. y otro por posesión de un arma de fuego no registrada. Gallegos hizo lo propio el 23 de septiembre, admitiendo su participación en la misma conspiración.

Straw purchasing

Durante las operaciones de su negocio, los acusados manipularon y ocultaron información en los registros requeridos por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), con el objetivo de evadir controles y auditorías federales. Las investigaciones revelaron además que ambos realizaron ventas ilegales de armas a personas que legalmente no podían poseerlas, utilizando el método conocido como “straw purchasing”, en el cual un comprador autorizado adquiere armas para otro individuo no autorizado.

“El cumplimiento de la ley por parte de los comerciantes de armas es esencial para prevenir la violencia y mantener seguras a nuestras comunidades”, declaró Matt Kirsch, fiscal federal interino de Colorado. “Perseguiremos con firmeza a quienes intenten evadir o violar esas leyes”.

Advertencia para otros distribuidores

El juez Gordon P. Gallagher presidió las audiencias, y el caso fue investigado por la ATF como parte del programa federal Project Safe Neighborhoods (PSN), que busca reducir la violencia con armas de fuego a través de esfuerzos coordinados entre autoridades y comunidades.

Este caso refuerza la advertencia sobre los peligros del tráfico ilegal de armas y destaca la responsabilidad legal de quienes operan como distribuidores autorizados. La sentencia para Slayden ya ha sido dictada e incluye prisión federal por su rol en estas actividades ilícitas.