TERRORISMO EN VIRGINIA Y ATAQUE ANTISEMITISMO EN MICHIGAN
Redacción Agencia Efe
Dos ataques armados ocurridos el jueves en una universidad de Virginia y en una sinagoga de Michigan encendieron las alarmas de seguridad en Estados Unidos, en un momento en que el FBI mantiene elevada la alerta terrorista por posibles represalias relacionadas con la guerra en Oriente Medio. Las autoridades aclararon que los hechos no parecen estar coordinados ni vinculados entre sí.
En ambos incidentes los agresores murieron y solo se registró una víctima mortal en el ataque ocurrido en el campus universitario. Las investigaciones federales se centran en determinar las motivaciones detrás de cada caso, uno bajo sospecha de terrorismo y el otro como posible violencia antisemita. El aumento de las tensiones internacionales ha llevado a reforzar medidas de seguridad en todo el país mientras las agencias federales vigilan amenazas internas.
Ataque investigado como posible terrorismo en Virginia
El FBI investiga como un posible acto de terrorismo el tiroteo ocurrido en la universidad Old Dominion, en Norfolk, Virginia, donde el atacante, identificado como Mohamed Jalloh, mató a una persona e hirió a otras dos antes de morir durante la intervención de estudiantes y fuerzas de seguridad. Según las autoridades, Jalloh, ciudadano estadounidense de 36 años originario de Sierra Leona, gritó en repetidas ocasiones “allahu akbar” durante el ataque.
La agente especial del FBI Dominique Evans indicó que el sospechoso había estado en prisión entre 2017 y 2024 por vínculos con el grupo extremista Estado Islámico, para el que intentó conseguir armas y apoyo financiero. El agresor abrió fuego dentro de uno de los edificios del campus y fue reducido por estudiantes del Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de Reserva (ROTC) antes de la llegada de la policía.
Ataque antisemita en sinagoga de Michigan

En un incidente separado, un hombre armado con un fusil embistió un vehículo contra la sinagoga Temple Israel de West Bloomfield, cerca de Detroit, y desató un tiroteo antes de ser abatido por los guardias de seguridad del centro. El ataque es investigado como un acto de violencia contra la comunidad judía, según explicó el FBI. La única persona herida fue un agente de seguridad que resultó atropellado, con heridas leves, durante la embestida.
La gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, calificó el ataque como “antisemitismo y odio puro” y pidió a la sociedad unirse para combatir este tipo de violencia. Durante el ataque, el complejo religioso funcionaba también como centro educativo para niños pequeños, lo que generó mayor preocupación en la comunidad. La rápida actuación del personal de seguridad y de los servicios de emergencia fue clave para evitar una tragedia mayor.

otras noticias
Trump: “Estamos muy cerca del final [de guerra con Irán]
6 millones de personas solicitaron exención de impuestos sobre sus propinas
Cambia la tendencia en Perú