TRAS ARREMETIDAS DE TRUMP CONTRA EL PAPA

Por Nicole Winfield y Matthew Lee

El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio visitó el jueves el Vaticano para recomponer relaciones y subrayar los fuertes lazos bilaterales, luego que las arremetidas del presidente Donald Trump contra el papa León XIV por su oposición a la guerra en Irán enfurecieran a la Santa Sede y provocaran un enfrentamiento continuo entre ambos.

El Departamento de Estado estadounidense indicó que las reuniones con León XIV y el principal diplomático del Vaticano abordaron la paz en Oriente Medio y “subrayaron la sólida relación entre Estados Unidos y la Santa Sede”, y reflejaron la “asociación duradera” entre ambos. Rubio, católico practicante, tuvo una audiencia primero con León, que se complicó por las críticas más recientes de Trump al pontífice.

León XIV ha señalando las tergiversaciones de Trump sobre sus posturas respecto a Irán y las armas nucleares e insistiendo en que sólo predica el mensaje bíblico de paz. Durante una visita de dos horas y media, Rubio luego se reunió con el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, quien en la víspera de la visita defendió enérgicamente al papa y criticó los ataques de Trump en términos diplomáticos sobrios.

Extrañas críticas de Trump

“Atacarlo así o criticar lo que hace me parece extraño, por decirlo suavemente”, apuntó Parolin. Tras las reuniones, el Departamento de Estado estadounidense detalló que Rubio y Parolin hablaron de “los esfuerzos humanitarios en curso en el hemisferio occidental y los esfuerzos para lograr una paz duradera en Oriente Medio. La conversación reflejó los lazos entre Estados Unidos y la Santa Sede”.

En una declaración separada sobre la audiencia con León, el portavoz del Departamento de Estado estadounidense Tommy Pigott dijo que ambos hablaron de la situación en Oriente Medio “y de temas de interés mutuo en el hemisferio occidental. La reunión subrayó la sólida relación entre Estados Unidos y la Santa Sede y su compromiso compartido de promover la paz y la dignidad humana”, dijo.

El Vaticano no ha ofrecido declaraciones sobre las audiencias

Rubio también tiene reuniones el viernes con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y el ministro italiano de Relaciones Exteriores, Antonio Tajani. Esos encuentros podrían no ser mucho más fáciles para el jefe de la diplomacia estadounidense, dado que ambos han defendido enérgicamente a León XIV frente a los ataques de Trump y han criticado la guerra en Irán por considerarla ilegal.

La postura de los funcionarios italianos ha provocado la irritación del presidente de Estados Unidos. Rubio insistió esta semana que la visita llevaba tiempo preparándose, pero que “obviamente han pasado algunas cosas”. Trump arremetió contra León XIV afirmando que el pontífice era blando con el crimen y el terrorismo por sus comentarios sobre las políticas migratorias, las deportaciones del gobierno, y la guerra con Irán.

Dios y los que hacen la guerra

León dijo entonces que Dios no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra.

Más tarde, Trump publicó en redes sociales una imagen en la que parecía compararse con Jesucristo, que fue eliminada tras la polémica. El mandatario se ha negado a disculparse con León y ha intentado explicar la publicación diciendo que pensó que la imagen era una representación de él como médico.

Rubio indicó que las críticas recientes de Trump al papa se basaban en su oposición a que Irán pudiera obtener un arma nuclear, que, según afirmó, podría usarse contra millones de católicos y otros cristianos. León XIV nunca ha dicho que Irán deba tener armas nucleares y la Iglesia católica “desde hace años se ha pronunciado contra todas las armas nucleares, así que no hay duda al respecto”.

“La misión de la Iglesia es predicar el Evangelio, predicar la paz. Si alguien quiere criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad”, apuntó León a última hora del martes, luego que Trump lo acusara de nuevo de estar “de acuerdo” con que Irán tenga un arma nuclear.

Las tensiones parecían haberse relajado

En el intercambio de regalos en el Vaticano, Rubio le entregó a León un pequeño pisapapeles de cristal con forma de balón de fútbol americano. Reconoció la conocida lealtad de León al equipo de ligas mayores los Medias Blancas de Chicago, diciendo: “usted es un tipo de béisbol, pero tiene el sello del Departamento de Estado”, en él.

“¿Qué regalarle a alguien que lo tiene todo?”, bromeó cuando levantaba el pisapapeles.

León XIV, por su parte, le dio a Rubio una pluma aparentemente hecha de madera de olivo —“el olivo es, por supuesto, la planta de la paz”, dijo el papa— con su escudo de armas y un libro de imágenes de obras de arte del Vaticano. A Rubio a menudo se le ha pedido que modere o explique la dura retórica de Trump que también ha criticado a Meloni y a otros aliados de la OTAN por la falta de apoyo a la guerra con Irán.

El Vaticano parece abierto al diálogo

Trump recientemente anunció planes para retirar miles de soldados estadounidenses de Alemania en los próximos meses. Giampiero Gramaglia, exdirector y corresponsal en Washington de la agencia de noticias ANSA, dijo que no esperaba que la visita de Rubio arrojara grandes novedades en las relaciones con Italia o el Vaticano. Él, y otros comentaristas italianos, creen que Rubio busca más bien suavizar la relación.

Gramaglia agrega que en estas acciones Rubio considera las próximas elecciones legislativas intermedias en Estados Unidos y la carrera presidencial de 2028. Rubio tiene sus propias ambiciones políticas. “Dudo que Rubio tenga el papel de conciliador para Trump”, declaró a la Asociación de la Prensa Extranjera en Italia. “Tengo la percepción de que la misión de Rubio es más sobre él mismo” y sus ambiciones.

Antonio Spadaro, vocero del Vaticano, dijo que la misión de Rubio no era “convertir” al papa al bando de Trump. Más bien, Washington “ha llegado a reconocer que la voz (de León) tiene un peso en el mundo que no puede ignorarse”. “Las declaraciones de Trump requería una intervención de alto nivel, en el lenguaje adecuado de la diplomacia: una corrección semántica a una narrativa de conflicto frontal con la Iglesia”, dijo Spadaro.

Cuba también está en la agenda

Rubio dijo que, además de la guerra en Irán, había otros temas en la agenda de la visita al Vaticano, incluida Cuba. La Santa Sede está particularmente preocupada por las amenazas del gobierno de Trump de una posible acción militar allí, tras el derrocamiento en enero del presidente venezolano Nicolás Maduro. Trump ha señalado con frecuencia que Cuba podría ser la “siguiente”.

Trump incluso sugirió que, una vez termine la guerra con Irán, los medios navales desplegados en Oriente Medio podrían regresar a Estados Unidos pasando por Cuba.

Rubio, hijo de inmigrantes cubanos con una postura dura en lo que respecta a Cuba, dijo “le dimos a Cuba 6 millones de dólares en ayuda humanitaria. La distribuimos a través de la Iglesia. Nos gustaría hacer más”.