ESTO ES LO QUE DEBE SABER
Por Lee Keath
Associated Press
El acuerdo interino alcanzado por Estados Unidos e Irán para poner fin a su guerra reabrirá el estrecho de Ormuz y devolverá a los dos adversarios a la mesa de negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán. También permitirá a Irán volver a vender su petróleo libremente. Esto es según los detalles publicados por ambos países.
Más allá de los nuevos ingresos petroleros para Irán, las dos partes se encontrarían más o menos de regreso en el punto donde estaban antes de que Israel y EE. UU. iniciaran la guerra el 28 de febrero. La guerra ha dejado miles de muertos en toda la región, ha desencadenado una crisis energética global y ha sacudido la economía estadounidense.
El acuerdo interino alcanzado por Estados Unidos e Irán para poner fin a su guerra reabrirá el estrecho de Ormuz y devolverá a los dos adversarios a la mesa de negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán, de acuerdo con los detalles publicados por ambos países. También le otorgará a Irán un beneficio inmediato, permitiéndole vender su petróleo libremente de nuevo.
Aparte de los nuevos ingresos petroleros para Irán, ambas partes están más o menos donde estaban hace tres meses y medio, antes de que Israel y EE. UU. lanzaran su guerra, la cual ha dejado miles de muertos en toda la región, desató una crisis energética mundial y tambaleó la economía estadounidense.
Irán y EE. UU. entrarán en un período de negociaciones de 60 días, y sobre ellos penderá la duda de si el presidente estadounidense, Donald Trump, puede arrancar un trato mejor que el acuerdo nuclear de 2015 que él mismo desmanteló hace ocho años.
Esto es lo que debe saber con base en los detalles divulgados por funcionarios de EE. UU. y medios estatales iraníes.
El acuerdo interino hará que el petróleo fluya de nuevo
Trump firmó una copia física del acuerdo el miércoles mientras cenaba con el presidente francés, Emmanuel Macron, en el Palacio de Versalles.
En Teherán, el presidente Masoud Pezeshkian firmó el documento, según la agencia estatal de noticias IRNA, la cual publicó una imagen de él sosteniendo el pacto con su firma y la de Trump.
Bajo el convenio, el estrecho de Ormuz reabrirá y EE. UU. levantará su bloqueo a los puertos iraníes; ambas medidas deberían hacer bajar los precios de la gasolina. El paso por la vía marítima será gratuito durante 60 días, y el acuerdo no descarta el cobro de tarifas después de ese plazo, según funcionarios estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato para dar lectura a los detalles del borrador, el cual aún no ha sido publicado oficialmente por Washington.
¿Qué ganan Irán y EE. UU. con su acuerdo?
El cierre del estrecho por parte de Irán —por donde pasaba alrededor de una quinta parte del suministro mundial de petróleo comercializado antes de la guerra— demostró ser tal vez su arma más poderosa. Elevó los precios mundiales del combustible, encareció los alimentos y otros productos como los fertilizantes, y ayudó a empujar la inflación de EE. UU. al 4% de cara a las elecciones legislativas de mitad de período de este otoño.
Con el acuerdo en marcha, la República Islámica ha sobrevivido al intento más serio de la historia por parte de Israel y Estados Unidos para derrocar a su gobierno, a pesar de las atronadoras ráfagas iniciales de la guerra que mataron al líder supremo de Irán y a otros altos funcionarios.
¿Qué ganan Irán y EE. UU. con su acuerdo?

Irán podrá vender petróleo libremente
El acuerdo suspende de inmediato, pero no elimina, las sanciones que Trump impuso a las exportaciones petroleras de Irán, permitiéndole una vez más vender su crudo en el mercado mundial y restaurando un flujo de ingresos valorado en miles de millones.
El año pasado, Irán obtuvo unos 45,000 millones de dólares estimados por ventas de petróleo. Pero solo tenía un comprador importante, China, y debía transportar su crudo a través de una flota fantasma de petroleros para eludir las sanciones, lo que mermaba sus ganancias. Bajo el bloqueo vigente desde abril, sus exportaciones se habían paralizado casi por completo.
Con la exención, es probable que Irán pueda encontrar más clientes y vender su petróleo a precios más altos.
Irán obtuvo promesas para el futuro
El borrador del acuerdo estipula que el uranio altamente enriquecido de Irán sea “diluido” —o mezclado a la baja— bajo la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Ambas partes definirán los detalles durante sus negociaciones, así como también discutirán de manera general el programa de enriquecimiento de Irán, el cual Teherán afirma tener derecho a continuar.
Irán desarrolló dicho material en respuesta al desmantelamiento por parte de Trump del acuerdo nuclear de Teherán de 2015 con las potencias mundiales, el cual le impedía enriquecer uranio a niveles altos. Él criticó aquel pacto por darle a Irán ganancias inesperadas descomunales. Sin embargo, el acuerdo interino perfila incentivos aún más lucrativos si Irán alcanza un nuevo acuerdo nuclear.
Uno de ellos es el eventual levantamiento de todas las sanciones internacionales, lo que parecería ir más allá del convenio de 2015. Aquel acuerdo levantó las sanciones relacionadas con el programa nuclear de Irán, pero mantuvo vigentes otras debido a lo que EE. UU. alegaba era el apoyo de Teherán al terrorismos y abusos a los derechos humanos.
El pacto interino también promete un fondo de 300,000 millones de dólares para la reconstrucción de posguerra. No está claro de dónde saldrá ese dinero, pero Trump aclaró que EE. UU. no contribuirá.
Para dar una idea de la escala extraordinaria de este fondo, el Banco Mundial estima que Siria, tras 13 años de guerra civil, necesita 215,000 millones de dólares para su reconstrucción; la Franja de Gaza, arrasada en gran parte en dos años de guerra entre Israel y Hamás, requiere 53,000 millones de dólares.
El acuerdo también promete descongelar miles de millones de dólares en activos iraníes retenidos en el extranjero bajo un procedimiento que ambas partes delinearán, según el texto facilitado por los funcionarios estadounidenses.
Los misiles de Irán y su apoyo a grupos satélite no parecen estar en discusión
La administración Trump afirmó que sus objetivos de guerra eran “borrar” el arsenal de misiles de Irán, “cortar su apoyo” a los grupos armados satélite en la región, “aniquilar su armada” y garantizar que nunca adquiera un arma nuclear.
Se cree que las siete semanas de bombardeos estadounidenses e israelíes dañaron severamente el arsenal de misiles de Irán y sus instalaciones de producción, así como otras partes de su ejército. No obstante, se desconoce qué tan grave fue el daño, e Irán continuó disparando contra Israel tan recientemente como la semana pasada. Mientras tanto, los lazos de Irán con sus milicias satélite —Hezbolá en el Líbano, los hutíes en Yemen y las milicias chiítas en Irak— parecen tan fuertes como siempre.
Ni el arsenal de misiles ni el apoyo de Irán a sus aliados parecen estar sobre la mesa en las próximas negociaciones.
La guerra en el Líbano podría amenazar el pacto
El acuerdo exige el fin de la guerra en el Líbano, donde Israel ha estado combatiendo a Hezbolá.
Sin embargo, Israel y Hezbolá no forman parte del convenio. Irán insiste en que Israel debe retirarse de la gran franja del sur del Líbano que mantiene ocupada, pero el acuerdo interino no lo exige explícitamente y solo garantiza la “integridad territorial” del Líbano.
Israel ha jurado mantener a sus tropas en el Líbano, mientras que Hezbolá afirma estar comprometido a resistir a Israel “hasta que se logre la retirada total”. Los combates entre ambos podrían descarrilar el trato a menos que EE. UU. e Irán logren frenar a sus respectivos aliados.
Los lazos entre EE. UU. e Israel se han tensado
Israel quedó marginado de las negociaciones con Irán, e israelíes de todo el espectro político han calificado el acuerdo como un desastre, dirigiendo su furia hacia el primer ministro Benjamin Netanyahu.
Mientras tanto, las tensiones entre Trump y Netanyahu han salido a la luz pública en ocasiones, incluyendo el momento en que el presidente estadounidense describió al líder israelí como “loco”.
En la cumbre del G7 en Francia esta semana, Trump declaró que Netanyahu “tiene que ser más responsable con respecto al Líbano”.
Netanyahu queda en una situación precaria de cara a las elecciones nacionales de finales de este año. Su relación con Trump podría exigirle reducir gradualmente una campaña militar en el Líbano que cuenta con una amplia popularidad dentro de Israel.
Mucho depende del acuerdo final
El acuerdo de 2015 negociado por la administración Obama limitó severamente el programa nuclear de Irán durante 15 años. Durante ese lapso, Irán solo podía enriquecer uranio a un nivel bajo, muy por debajo de lo requerido para un arma. Solo podía almacenar 300 kilogramos (660 libras) de material y tuvo que reducir drásticamente sus centrifugadoras de enriquecimiento. También fue sometido a inspecciones más estrictas por parte de la OIEA.
Una de las críticas principales fue el límite de tiempo de 15 años, después del cual los opositores afirmaban que Irán sería capaz de acelerar rápidamente su capacidad para producir una bomba. Irán insiste en que su programa nuclear tiene fines pacíficos.
Una pregunta clave ahora será si Estados Unidos puede ganar límites más estrictos por un plazo más largo.
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