Gaethje noquea a Topuria y lo manda al hospital

UFC EN LA CASA BLANCA

Redacción El Comercio de Colorado

El histórico evento UFC Freedom 250, celebrado en los jardines de la Casa Blanca para conmemorar el cumpleaños de Donald Trump y el aniversario de la Independencia de Estados Unidos, permitió exibir la discicplina de las artes marciales y también fue un campo de batalla sangriento y con mensaje de teoría conspirative.

Entre la Oficina Oval y el Jardín Sur, el octágono albergó combates crudos que le reportaron importantes beneficios a la UFC.  Fue una noche exitosa aun cuando el  director general de la empresa, Dana White, sentenció un “nunca más” al finalizar la noche, por la complejidad del montaje de esa noche.

Una remontada que vale un campeonato mundial

El estadounidense Justin Gaethje firmó la victoria más importante de su carrera al arrebatarle el invicto y el cinturón de peso ligero al hispano-georgiano Ilia Topuria. Gaethje entró a la jaula con las apuestas totalmente en su contra tras haber contemplado la Declaración de Independencia original en el Despacho Oval.

Topuria dominó con velocidad los dos primeros asaltos, pero el retador cambió el rumbo en el tercer y cuarto round con castigos severos que desfiguraron el rostro del campeón, obligando a su esquina a tirar la toalla antes del asalto final. Gaethje celebró con una voltereta mortal desde la reja y se adjudicó 825 mil dólares en bonos.

El calvario médico del monarca destronado

La derrota le costó a Ilia Topuria perder su récord de diecisiete victorias consecutivas y la corona de las 155 libras. El castigo propinado por Gaethje fue tan fuerte que el peleador fue trasladado de inmediato a un hospital para una evaluación médica de emergencia en la cabeza y el rostro.

Los exámenes médicos confirmaron una fractura orbital grave en la estructura ósea que protege el globo ocular, acompañada de una inflamación extrema que le cerró los párpados. Aunque el ojo se reportó fuera de peligro y la lesión no requerirá intervención quirúrgica, Topuria enfrentará varios meses de baja médica obligatoria.

Ataque conspirativo empaña un triunfo deportivo

La gran noche del peso pesado Josh Hokit quedó completamente eclipsada por un escándalo extradeportivo tras vencer a Derrick Lewis. Durante la entrevista posterior al combate en el octágono, Hokit tomó el micrófono y lanzó un ataque personal basado en teorías conspirativas, sin evidencia.

Hokit afirmó ante la multitud que la exprimera dama Michelle Obama es un hombre. La polémica provocó la reprobación inmediata de Dana White, quien se distanció públicamente de las declaraciones y rechazó los ataques falsos dirigidos contra las familias de figuras políticas.

El Servicio Secreto expulsa a un infiltrado

El ex campeón de peso mediano Sean Strickland protagonizó el momento más tenso fuera del octágono al burlar la seguridad presidencial. Tras denunciar que la organización y la Casa Blanca le habían prohibido la entrada por sus comentarios políticos previos.

Strickland viajó a Washington y se infiltró con capucha en el festival para aficionados en el parque The Ellipse. El peleador invadió sin permiso un cuadrilátero de la UFC instalado para el público y comenzó a arengar a la multitud, lo que provocó que agentes del Servicio Secreto y la policía local lo rodearan y lo escoltaran fuera del recinto.