HERMANOS EN LA MÚSICA| Integrante del ESC y del CEMUT.(Foto/El Comercio de Colorado)
Colorado y Chihuahua hermanados por la música
Jesús Sánchez Meleán
El primer gran aplauso de la noche se lo quiero dar al Mexican Cultural Center y a la Colorado Symphony. Por vigésima cuarta ocasión, estas instituciones lograron que el Latin Beats: Sonidos de las Américas encendiera el corazón de Denver. Han pasado nueve años desde que el concierto adoptó su nombre actual, pero la esencia sigue siendo la misma. El concierto es un homenaje a la riqueza musical latinoamericana.
Este año el público vibró con el estreno en Colorado de Yanga, de la compositora Gabriela Ortiz, pieza que celebra la gesta del líder cimarrón que fundó la primera comunidad libre de América. A esto se sumaron el mariachi, la cantante invitada y los bailarines de Artístico, que hicieron levantarse a los asistentes con un espectáculo vibrante. Ese fue mi primer “¡Bravo!” de la noche.
Un segundo aplauso
Pero el segundo aplauso, el más sonoro y largo, es el que me inspira a escribir estas líneas. Lo que ocurrió en el escenario del Boettcher Hall fue mucho más que un concierto. Creo que vimos un acto de hermandad. Doce jóvenes de Denver y doce de Ciudad Juárez se encontraron en la música y se transformaron en una sola orquesta juvenil y se unieron a los músicos de la Colorado Symphony. Allí, en medio de la gran sala de conciertos de Colorado, las fronteras se desdibujaron.
Lo único que quedó fue el sonido de los instrumentos de cuerdas y la emoción del público. Fue el momento en el que todos entendimos que este Latin Beats era especial, porque no se trataba solo de celebrar la herencia cultural, sino de apostar por el futuro de nuestra comunidad. Estos jóvenes estaban a la par de los veteranos músico de la sinfónica. Los estudiantes que vimos en escena se han formado bajo un modelo de educación musical único.
¡Bravo, bravísimo!

Creación del Maestro Abreu
Ese modelo educativo fue creado en 1974 por el maestro venezolano José Antonio Abreu, Nació con la idea de que un niño con un instrumento en las manos es un niño que puede cambiar su destino. Su propuesta fue simple pero poderosa. Se trata de combinar la excelencia musical con el trabajo en equipo, la disciplina y el sentido de comunidad. Así, de un ensayo tras otro, no solo se forman músicos, sino ciudadanos.
Hace más de una década, El Sistema Colorado (ESC), que ofrece ese modelo para suministrar educación musical gratuita a los niños. Y en Ciudad Juárez, el Centro Educativo Musical Tomza (CEMUT) sigue el mismo camino, con un programa riguroso y humano que busca convertir el talento en una herramienta de transformación social. Gracias a la visión de Ingrid Larragoity, directora de ESC, y a sus pares en Chihuahua, este año ambos programas unieron esfuerzos.
Spring Break en Chihuahua y verano en Colorado
El intercambio comenzó en marzo, cuando los estudiantes de Denver viajaron a Juárez para convivir, estudiar y ensayar con sus pares. Pasaron una semana compartiendo atriles, historias y sueños. Meses después, los juarenses cruzaron la frontera rumbo a Colorado. Durante el verano, estos jóvenes participaron en ensayos conjuntos, recibieron clases magistrales de músicos profesionales y también tuvieron tiempo para pasear por las montañas y hablar de su futuro.
Todo ese trabajo encontró su clímax el 25 de septiembre, cuando interpretaron “Conga del Fuego Nuevo”, del compositor Arturo Márquez. Esta pieza es una celebración de la vida y la renovación, inspirada en la ceremonia ancestral que cada 52 años marcaba el reinicio del tiempo para los pueblos originarios. Márquez combina la energía de la conga afrocaribeña con el poder de la orquesta sinfónica en un estallido de ritmo que puso a vibrar a todo Boettcher Hall. Fue el broche de oro de una noche que ya era histórica.
Por unos minutos, el escenario se llenó de esperanza. No había visas, ni kilómetros de carretera, ni obstáculos. Solo música, talento y futuro. Latin Beats 2025 no solo renovó nuestra fe en la música sinfónica. Nos mostró que las nuevas generaciones ya están tomando la batuta. Por eso, mi aplauso final es para los jóvenes del ESC y el CEMUT: ¡Bravísimo! Nos regalaron una lección de hermandad y nos recordaron que la música sigue siendo el mejor puente para unir comunidades y encender el fuego de lo que está por venir.
Escuchen “Conga de Fuego Nuevo”
Ejecutada por jóvenes músicos del Sistema Colorado y el CEMUT junto a la Sinfónica de Colorado.


otras noticias
“Benito Bowl”, el Super Bowl cambió de idioma
Cuidando a Denver ayer, hoy y siempre
EE.UU en Venezuela: Intervención exprés y consecuencias duraderas