Atentados en Antioquia y Cali dejan 20 muertos

EN CALI, COLOMBIA| Estudiantes del colegio Militar José Acevedo hacen un minuto de silencio por las víctimas de un atentado. (Foto/EFE)

REVIVE TERRORISMO EN COLOMBIA

Redacción El Comercio de Colorado

Colombia enfrenta una grave crisis de seguridad tras dos ataques coordinados en diferentes regiones del país que dejaron 20 víctimas mortales y más de 80 heridos, encendiendo el debate sobre la política de “paz total” impulsada por el presidente Gustavo Petro. En la zona rural de Amalfi, Antioquia, un helicóptero de la Policía Antinarcóticos fue impactado presuntamente por un dron cargado de explosivos, lo que provocó la muerte de 13 agentes y dejó heridos a otros cuatro.

La aeronave cumplía una misión de erradicación de cultivos ilícitos cuando fue atacada. La última víctima confirmada fue el capitán Francisco Javier Merchán, piloto de la nave. De manera simultánea, en Cali, un camión bomba explotó en inmediaciones de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez, dejando un saldo de 7 civiles muertos, entre ellos un menor de edad, y más de 70 heridos, de los cuales 37 ya recibieron el alta médica. Otro vehículo cargado con cilindros bomba no alcanzó a ser detonado y fue neutralizado por las autoridades.

Dos sospechosos fueron capturados tras intentar huir de la zona. El procurador general, Gregorio Eljach, advirtió al presidente que la búsqueda de la paz no puede hacerse “a costa de la seguridad”, mientras que el senador Ariel Ávila señaló que la crisis refleja la parálisis de las Fuerzas Armadas y un déficit presupuestal. Por su parte, el exvicepresidente Germán Vargas Lleras aseguró que la violencia seguirá cobrando miles de vidas hasta el final del mandato de Petro.

Sin declarar estado de conmoción interior

En respuesta, el presidente Petro atribuyó los ataques a disidencias de las FARC vinculadas al narcotráfico y descartó declarar un estado de conmoción interior. En su lugar, anunció nuevas medidas por decreto para frenar la producción de cocaína en el Pacífico colombiano. El general Carlos Fernando Triana, director de la Policía, aseguró que las fuerzas de seguridad seguirán “a la ofensiva” contra disidencias, el Clan del Golfo y otras estructuras criminales. Los ataques ocurren a menos de un año del mandato de Petro.

Esta violencia pone en duda la viabilidad de su estrategia de “paz total”, que busca negociar con distintos grupos armados la administración Petro. Para muchos analistas, la violencia reciente confirma que la política de seguridad atraviesa su momento más crítico en décadas. Algunos analistas han recordado que el accionar de estos grupos puede tener consecuencias tan graves como las que tuvo Colombia en la década de los 80 cuando la organización de Pablo Escobar Gaviria desató el terrorismo.