Un llamado urgente para salvar la Amazonía  

Un llamado urgente para salvar la Amazonía  

GALARDONADA CON EL PREMIO GOLDMAN (EL “NOBEL VERDE”)Nemonte Nenquino crea conciencia sobre peligro que corre la selva amazónica. (Foto/ Jesús Sánchez- El Comercio de Colorado)  

NEMONTE NENQUIMO VISITÓ MSU-DENVER 

Redacción El Comercio de Colorado

Nemonte Nenquimo no es una activista convencional. Nacida en 1985 en el corazón de la Nación Waorani, en la Amazonía ecuatoriana, su presencia en Denver esta primavera de 2026 sirvió para recordar que el destino de la selva virgen está intrínsecamente ligado al de las grandes urbes.  

Galardonada con el Premio Goldman (el “Nobel Verde”) y reconocida como una de las personas más influyentes del mundo por la revista TIME, Nemonte camina con la claridad de quien sabe que su identidad es su mayor fortaleza. 

La Madre Tierra está avisando 

Para Nemonte, la naturaleza no es un concepto abstracto, sino una entidad que se comunica. “Los mayores son como maestros; esa es la expresión de la Madre Tierra”, afirma con la serenidad de quien vive en equilibrio con el entorno. Sin embargo, su mensaje actual es de alerta. “La selva está llorando y el mundo exterior debe aprender a escucharla día a día”, afirmó.

Nemonte sentencia: “No espero que salvemos la Madre Tierra, espero que la respetemos al entender lo que nos deja saber. Los humanos la están destruyendo” Según su testimonio, el cambio climático no es una amenaza futura, sino una realidad palpable en su territorio. Describe cómo en la Amazonía, tradicionalmente lluviosa, han pasado más de seis meses sin precipitaciones constantes. Dijo que ha observado ese patrón consistentemente durante la última década.

“Debería llover por las tardes. Es lo que se espera de ese ecosistema y me acostumbré a verlo por toda mi vida. Pero ahora sale el sol en las mañanas y todo el día sigue soleado, con temperaturas elevadas”, comenta. Nemonte explica que la falta de lluvia impide que los frutos silvestres maduren, dejando sin alimento a los monos y a otras especies y a los propios pueblos indígenas que dependen de la recolección. 

Un llamado a la juventud urbana 

Su visita a Denver, específicamente a la Metro State University (MSU-Denver), tuvo como objetivo crear una conexión con las nuevas generaciones. Su mensaje para los jóvenes que viven entre cemento y tecnología es el invitarlos a que retornen a lo esencial. “Yo diría a los jóvenes, especialmente la gente de ciudades más grandes, que vuelvan a conectarse con la tierra, que vuelvan a conectar espiritualmente con ella”, afirma. 

Nemonte observa con preocupación cómo el estilo de vida urbano predominante y “el consumo” desmedido han «esclavizado» a la juventud, desconectándola de sus propias raíces. Su propuesta es una reeducación profunda. “Pasar más tiempo con la naturaleza para que podamos puedan entender cómo volver a amarnos a sí mismos y amar a la naturaleza”. Para ella, los estudiantes y académicos tienen la responsabilidad de cambiar su consciencia. 

Un llamado urgente para salvar la Amazonía  

La batalla colectiva 

“Mi propuesta es que dejemos de consumir lo que destruye y que empecemos a generar energía y vida con sostenibilidad”. Tras liderar la histórica victoria legal que en 2019 protegió 200 mil hectáreas de selva frente a la explotación petrolera, Nemonte no se detiene. Su «próxima batalla» es la construcción de un frente colectivo global. “No piensen que estamos solos, estamos todos en esa misma causa, estamos hablando por el futuro de regeneración”, asegura con firmeza.

A pesar de las conferencias internacionales y los libros —como sus memorias “We Will Be Jaguars”—, Nemonte sigue siendo una mujer de su tierra. Cuando se le pregunta por su rincón favorito del mundo o una receta ancestral, su mente vuela de regreso a la leña y al río. “Mi abuelo me enseñó a pescar y a preparar el pescado. Voy a pescar con chuzo y luego vengo a la leña para asarlo. Ese es mi plato favorito, sano, que comemos nosotros y preparamos con ingredientes naturales”.

Nemonte Nenquimo deja en Colorado una semilla de resistencia. “La convicción de que solo a través de la solidaridad entre los pueblos indígenas y el mundo académico y las comunidades urbanas se podrá construir un futuro donde la Madre Tierra vuelva a brindar su sustento a todos por igual”, aseveró la activista ambiental. 

Rugió un jaguar en el asfalto 

La presentación de sus memorias, We Will Be Jaguars, realizada en Denver junto a su esposo y colaborador Mitch Anderson, no fue solo un evento literario, sino un acto de reafirmación de su identidad. El título del libro encierra la promesa de resistencia de la Nación Waorani. “Tengo la convicción de que, frente a la amenaza extractivista, el pueblo indígena no se desvanecerá. Se transformará con la ferocidad y el poder de su ancestro espiritual, el jaguar”.

Nemonte vincula su victoria legal de 2019 con una fuerza que trasciende lo humano, recordándonos que ella, al igual que el felino, no pide permiso para defender su territorio; simplemente lo hace porque es su esencia. Este jaguar que «resonó» en Colorado es el mismo que Nemonte describió. “Es un guardián que detecta el desequilibrio de una selva que hoy llora por la sequía y el consumo desmedido”, dijo con emoción ante un auditorio que la escuchaba.

Sus palabras en la MSU-Denver actúan como ese vínculo ancestral que busca despertar la conciencia de una juventud urbana a menudo desconectada de la tierra. Al final, la metáfora del jaguar se vuelve mandato: “Para que la Madre Tierra vuelva a brindar sustento, el mundo moderno debe aprender a mirar a través de los ojos del jaguar, reconociendo que la defensa de la Amazonía es, en realidad, la defensa de nuestro propio futuro colectivo”. 


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