Vapeo juvenil amenaza salud de millones de adolescentes

Vapeo juvenil amenaza salud de millones de adolescentes

GUÍA PARA PADRES EN EE.UU.

Redacción El Comercio de Colorado

El vapeo entre los adolescentes sigue siendo una de las mayores preocupaciones de salud pública en Estados Unidos. Aunque las cifras de consumo han disminuido recientemente, los cigarrillos electrónicos se mantienen como el producto de tabaco más utilizado por los jóvenes en el país. Casi el 6% de los estudiantes de secundaria y preparatoria —lo que representa a 1.63 millones de menores— admitió vapear en 2024, y casi 9 de cada 10 eligen opciones con sabores frutales o dulces.

Este panorama podría complicarse tras la reciente decisión de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de autorizar, por primera vez, vapeadores con sabor a frutas destinados a adultos que buscan dejar los cigarrillos tradicionales. El cambio de política ocurrió luego de intensas gestiones de la industria del vapeo. No obstante, un memorando de la propia FDA reveló que estos sabores no son más eficaces para dejar de fumar que los de sabor a tabaco. Científicos y médicos temen que estos productos reviertan avances logrados en una década.

Peligros de la nicotina en menores

El aerosol de los cigarrillos electrónicos emite numerosas sustancias potencialmente tóxicas que dañan los pulmones de los menores. Devika Rao, especialista del Children’s Health en Dallas, reporta un aumento de pacientes jóvenes con tos crónica, sibilancias constantes, empeoramiento severo de cuadros de asma, bronquitis y afecciones pulmonares graves.

Además de los daños físicos, que afectan directamente el rendimiento deportivo de los adolescentes, el riesgo más severo es la adicción a la nicotina.

Debido a que los cerebros juveniles están en pleno desarrollo, son altamente vulnerables a la dependencia, lo que impacta negativamente en la atención, el aprendizaje y la estabilidad emocional. Un estudio de 2025 asoció el vapeo con problemas de salud mental, destacando que quienes logran dejarlo experimentan una estabilización notable de su estado de ánimo.

Vapeo juvenil amenaza salud de millones de adolescentes

Comunicación dentro de la familia

Los expertos señalan que el rol de la familia es fundamental para contrarrestar el atractivo de los cigarrillos electrónicos. En lugar de imponer prohibiciones rígidas o recurrir a los gritos, se recomienda implementar pautas saludables de comunicación. Es vital iniciar conversaciones abiertas aprovechando situaciones cotidianas, como pasar frente a una nueva tienda de vapeo, para preguntar de forma casual qué saben sobre el tema.

Si descubre que su hijo ya consume estos productos, se aconseja respirar profundo, mantener la calma y escuchar sin juzgar para que el joven se siente seguro al hablar. También resulta clave dialogar sobre el contenido que ven en las redes sociales, donde algunos influencers promocionan falsamente la nicotina como un remedio contra el estrés. Finalmente, los padres deben reforzar la autonomía de los adolescentes, explicándoles que no necesitan ceder a la presión social para encajar en sus grupos de amigos.

Hacia la recuperación

La historia de jóvenes como Ricky Resendez demuestra que es posible superar la adicción. Ricky comenzó a vapear en octavo grado creyendo que le ayudaba con su TDAH, pero la dependencia mermó su capacidad física y empeoró notablemente su ansiedad. Tras buscar apoyo en su escuela y unirse al programa “Not On Tobacco”, logró dejar el hábito de forma definitiva.

La mayoría de los menores que vapean desean abandonar el consumo. Los padres pueden coordinar con los médicos familiares para acceder a terapias de reemplazo de nicotina o inscribir a los jóvenes en plataformas gratuitas de apoyo por mensajes de texto, como el programa EX desarrollado por la Clínica Mayo. Romper el ciclo de la adicción requiere información, paciencia y un entorno familiar plenamente comprensivo.


También te puede interesar:

De la Espriella se autoproclama presidente tras reñido balotaje

Juez concede asilo a iraní adoptada por veterano de EE. UU.

¿Qué ganan Irán y EE. UU. con su acuerdo?