Texas ordena detener legisladores que bloquean rediseño electoral

CALIFORNIA Y NUEVA YORK RESPALDAN A CONGRESISTAS AUSENTES Y ADVIERTEN QUE TAMBIÉN REDIBUJARÁN SUS DISTRITOS

Redacción El Comercio de Colorado

El conflicto por el rediseño de los distritos electorales en Estados Unidos se intensificó luego de que el gobernador de Texas, Greg Abbott, ordenara la detención de más de 50 legisladores estatales que abandonaron el estado para impedir una votación clave. Los congresistas, todos demócratas, se trasladaron a estados gobernados por su partido —entre ellos Illinois, Nueva York y California— con el objetivo de romper el quórum necesario para que la Cámara de Representantes de Texas pudiera sesionar.

Sin el quorum el congreso local no podría avanzar en la aprobación de un nuevo mapa electoral que, según denuncian, favorecería ampliamente al Partido Republicano. Abbott acusó a los legisladores de “abandonar su deber con los tejanos” y los responsabilizó de bloquear legislación considerada esencial, como ayudas a víctimas de inundaciones y reformas fiscales. Por esa razón, instruyó al Departamento de Seguridad Pública a emitir órdenes de arresto civil contra los congresistas ausentes.

Orden que no puede aplicarse fuera de Texas

No obstante, esta orden solo puede ejecutarse dentro de las fronteras de Texas, y los gobernadores de los estados que albergan a los legisladores han rechazado colaborar con su detención. La raíz del conflicto es la propuesta de redistribución electoral impulsada por la mayoría republicana y respaldada por el expresidente Donald Trump. El primer borrador del nuevo mapa en Texas sugiere la creación de cinco distritos adicionales que, según medios locales, darían ventaja a los republicanos en las elecciones de medio término de 2026.

De aprobarse, el Partido Republicano podría llegar a controlar hasta 30 de los 38 escaños de Texas en la Cámara de Representantes federal, frente a los 25 que ostenta actualmente. Además de favorecer a los republicanos, el nuevo mapa redibuja distritos actualmente controlados por demócratas, como los representados por Henry Cuéllar y Vicente González en el sur de Texas, y elimina por completo el distrito del progresista Greg Casar en el centro del estado.

La medida fue presentada en una sesión especial convocada por Abbott en pleno verano, fuera del calendario habitual, lo que ha generado aún más críticas. Según las normas legislativas estatales, los legisladores pueden recibir una multa de 500 dólares por cada día de ausencia mientras el Congreso esté en sesión. Según el Texas Tribune, la oposición está recaudando fondos para cubrir las sanciones. El acto de boicot político ha desatado una ola de solidaridad entre estados liderados por demócratas.

California se hace solidario

Esos otros estados consideran que la acción de Texas es parte de una ofensiva nacional coordinada por Trump para asegurar el control republicano del Congreso. El gobernador de California, Gavin Newsom, recibió la semana pasada a los legisladores de Texas en Sacramento y denunció la maniobra como un intento de aferrarse al poder a través de medios antidemocráticos. Newsom incluso anunció que evalúa convocar elecciones especiales en noviembre para que los votantes aprueben un nuevo mapa electoral federal para California.

De esa manera, Newson desafía la autoridad de la comisión independiente que tradicionalmente supervisa este proceso. Newsom aseguró que su estado no se quedará de brazos cruzados mientras los republicanos “reescriben las reglas para mantener el poder”. Señaló que trabaja con la legislatura estatal para suspender temporalmente las funciones de la Comisión Ciudadana de Redistribución de Distritos y someter un nuevo mapa directamente al voto popular.

Reacción en Nueva York e Illinois

GOBERNADORES SOLIDARIOS| Gavin Newson, Kathy Hochul, y JB Pritzker. (Foto/EFE)

Esta postura lo proyecta como una figura central en la estrategia demócrata nacional y fortalece su perfil político de cara a una eventual candidatura presidencial en 2028. En paralelo, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, también se reunió con la delegación texana y declaró que su estado evaluará “todas las opciones” para modificar su propio mapa electoral si los republicanos siguen alterando las reglas. Hochul denunció que los cambios impulsados en Texas “rompen flagrantemente las normas” al alterar los distritos fuera del ciclo regular.

Ese momento de rediseñar el mapa es posterior al censo, que ocurre cada diez años. “Si los republicanos están dispuestos a reescribir las reglas para obtener una ventaja, entonces no nos dejan otra opción; debemos hacer lo mismo”, advirtió. Los gobernadores de Illinois y Nueva York han ofrecido protección política y logística a los legisladores texanos. “Este es un acto de valentía, y todos podemos aprender de la estrategia de estos líderes”, dijo el gobernador de Illinois, JB Pritzker, en una conferencia conjunta.

El respaldo de estos estados marca una respuesta demócrata articulada a una avanzada republicana que busca consolidar el poder legislativo de cara a las elecciones de 2026, donde se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Mientras el conflicto se intensifica, también surgen propuestas a nivel federal. El congresista republicano Kevin Kiley, de California, presentó una iniciativa que busca prohibir cualquier esfuerzo de redistribución de distritos fuera del calendario regular del censo.