septiembre 10, 2026

Petróleo supera 100 dólares por barril

Esta imagen de satélite proporcionada por Planet Labs PBC muestra una refinería de petróleo de Saudi Aramco al norte de Abha, Arabia saudí, poco antes de que una columna de humo comenzara a salir del recinto el martes 8 de septiembre de 2026. (Planet Labs PBC via AP)

LUEGO DE ATAQUES ENTRE EEUU E IRÁN

Wyatte Grantham-Philips y Cathy Bussewitz/ AP

El precio del petróleo superó los 100 dólares por barril el miércoles mientras se intensificaban los combates entre Estados Unidos e Irán, lo que amenaza con aumentar los costos para los consumidores y las empresas en todo el mundo. El crudo Brent, el referente internacional, cerró en 101,21 dólares por barril.

El crudo de referencia en Estados Unidos le siguió de cerca y cerró en 96,05 dólares por barril, un día después de ataques contra instalaciones petroleras y barcos en Oriente Medio que aumentaron el riesgo de nuevas interrupciones en los suministros mundiales. Los últimos acontecimientos en Oriente Medio, tanto las perspectivas de paz como la reanudación de hostilidades, ya han provocado vaivenes en el mercado a lo largo de los más de seis meses del conflicto.

El regreso del petróleo a la marca de los 100 dólares genera preocupación porque expertos han advertido que un periodo prolongado de precios elevados agravaría las consecuencias económicas. El crudo es el ingrediente principal de combustibles de uso generalizado como la gasolina y el diésel, los cuales se han encarecido en las últimas semanas.

Los aumentos en los precios de la energía se propagan por la economía en general, sumándose al costo de todo, desde producir y transportar alimentos, medicamentos y bienes domésticos hasta los desplazamientos diarios y los viajes en avión. “Que el Brent supere los 100 dólares es un hito psicológico importante para los mercados, pero la mayor preocupación es lo que esto significa para la inflación”, señaló Lukman Otunuga, de global FXTM.

Mientras tanto, podrían acumularse ramificaciones políticas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha intentado repetidamente restar importancia a la guerra que él mismo inició, dijo el miércoles que es probable que los precios del petróleo no bajen hasta después de las elecciones de mitad de mandato de noviembre.Esto es lo que sabemos.

Qué está impulsando el último aumento de los precios del petróleo

Los precios del crudo se dispararon después de que Israel y Estados Unidos iniciaran su guerra contra Irán a finales de febrero. Gran parte de ello se debe a que los combates han detenido la mayor parte del transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, por donde antes del conflicto pasaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo.

Los precios han fluctuado considerablemente durante los últimos seis meses.

El Brent se disparó en los primeros días de la guerra, y en un momento dado llegó brevemente a casi 120 dólares por barril. La volatilidad a veces dio lugar a fuertes oscilaciones de precios, pero el referente se mantuvo por encima de los 100 dólares durante un mes completo en el segundo trimestre del año.

Los costos del petróleo se enfriaron a principios del verano boreal, cayendo más cerca de los niveles previos a la guerra (aproximadamente 70 dólares por barril) cuando se generaron esperanzas de un acuerdo de paz duradero y de un plan para sacar petróleo del golfo Pérsico de forma segura. En cambio, hubo nuevos ataques, las conversaciones entre Estados Unidos e Irán se derrumbaron y el petróleo volvió a subir, aunque todavía con cierta volatilidad.

Antes del miércoles, la última vez que el Brent cerró por encima de los 100 dólares fue por un solo día en julio, pero no había caído por debajo de los 90 dólares desde finales de agosto.

Los precios del petróleo subieron aún más el martes a medida que se intensificaban las hostilidades en torno al golfo Pérsico, donde fuerzas estadounidenses atacaron cinco buques petroleros de Irán y los hutíes de Yemen atacaron instalaciones petroleras en Arabia Saudí.

Los recientes ataques de los hutíes de Yemen podrían restringir aún más los suministros mundiales de petróleo porque apuntaron a una ruta de transporte alternativa a la que Arabia Saudí ha recurrido para transportar petróleo durante la guerra.

Suben precios de gasolina y otros bienes para los consumidores

Una de las consecuencias más inmediatas de los precios más altos del petróleo es el costo del combustible. Los conductores sienten el impacto cuando llenan sus tanques. Combustibles más caros elevan los costos de transporte de bienes en camiones, trenes, aviones y barcos.

Los mayores costos de la energía ya han pesado sobre los consumidores, las empresas y las economías nacionales en gran parte del mundo.

Los países de Asia y África —que dependen más de las importaciones de Oriente Medio— han sufrido algunos de los impactos más fuertes a lo largo de la guerra. En Nigeria, los precios del diésel han subido más de 90%, y los precios de la gasolina han aumentado casi 58% desde finales de febrero, según los datos más recientes del rastreador energético Global Petrol Prices. Países como Indonesia (diésel +87% y gasolina +38%) y Líbano (diésel +80% y gasolina +46%) también han experimentado fuertes aumentos.

En Estados Unidos, el precio promedio de un galón de gasolina regular subió a 4,22 dólares (1,11 dólares por litro) el miércoles, casi 42% más que el promedio nacional de 2,98 dólares antes de que comenzara la guerra, según la asociación automovilística AAA. Mientras tanto, el diésel en Estados Unidos sigue estableciendo nuevos récords; el precio promedio de un galón el miércoles alcanzó 5,94 dólares (1,56 dólares por litro), otro máximo histórico sin tener en cuenta la inflación y un aumento de 58% desde el inicio de la guerra.

Los precios del diésel pueden tener un impacto desproporcionado porque el combustible impulsa camiones de carga y equipos agrícolas. Los compradores podrían ver cómo los costos de transporte y producción se reflejan en los estantes de los supermercados, particularmente en productos perecederos que necesitan reponerse con frecuencia. Los tractocamiones que mueven paquetes entre centros de distribución también funcionan con diésel, y algunos costos se han trasladado a los consumidores en forma de cargos adicionales en pedidos en línea y paquetes por correo.

Muchas aerolíneas han recortado vuelos a la vez que aumentan tarifas y cargos en respuesta al aumento de los precios del combustible. Un petróleo más caro podría elevar los costos de una larga lista de productos derivados del petróleo, incluidos artículos hechos con caucho y ropa hecha con telas sintéticas.

El estrecho de Ormuz también es una ruta importante para el gas natural licuado, un ingrediente clave en la producción de fertilizante nitrogenado. Con los suministros de gas limitados, las Naciones Unidas han dicho que la guerra podría reducir la producción agrícolas y aumentar el hambre en el mundo.

Qué podría significar 100 dólares por barril

Puede tomar tiempo para que todos los impactos energéticos se trasladen por la cadena de suministro, lo que significa que las presiones incluso de etapas anteriores de la guerra podrían tener efectos que aún no se han materializado por completo. Y el regreso del Brent a 100 dólares podría sumarse a esos costos. Otunuga, de FXTM, señaló el miércoles que una gran pregunta se reduce a cuánto dura el incremento.

“Esta vez se siente diferente”, escribió Otunuga, señalando el aumento de las tensiones. Añadió que un cierre sólido por encima de 100 dólares “confirma que esto no es sólo un repunte causado por titulares” de prensa y potencialmente abre la puerta hacia 110 dólares, aunque todavía existe la posibilidad de que el impulso se desvanezca.

Analistas de Bank of America también dijeron esta semana que nuevas interrupciones en refinerías en Rusia, la reducción de la actividad de refinado en otros lugares y los inventarios en descenso han empujado los precios del diésel y la gasolina bruscamente a nivel mundial.

Los analistas aumentaron su pronóstico del precio del petróleo para la segunda mitad del año a 83 dólares por barril “a la luz de interrupciones más persistentes en Ormuz”, pero dijeron que aún esperaban que el transporte marítimo a través del estrecho se reanudara gradualmente.

Si los ataques siguen restringiendo el tráfico, los precios podrían alcanzar 95-120 dólares por barril, mientras que los daños a la infraestructura energética principal podrían producir picos de hasta 150 dólares por barril, escribieron los analistas. La posibilidad de alcanzar un acuerdo duradero antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos parece “cada vez más improbable” y “podría seguir siendo esquiva incluso después”, añadieron los analistas. Las próximas elecciones ahora están a apenas 8 semanas.

Los elevados costos de la energía podrían resultar particularmente desafiantes para el Partido Republicano al que pertenece Trump, ya que muchos votantes están descontentos con su gestión de la economía. El propio Trump dijo el miércoles que no creía que los precios del petróleo se enfriarían antes de las elecciones de mitad de mandato, pero que bajarían “poco después”.