HAN SUPERADO LAS LÍNEAS ROJAS
Por Joseph Krauss
Associated Press
Estados Unidos e Irán se encuentran inmersos en una peligrosa escalada de tensiones que los empuja inexorablemente hacia un conflicto armado de proporciones impredecibles. Ambas naciones han superado sistemáticamente las líneas rojas establecidas por la otra, sumiendo a la región en una espiral de violencia que amenaza la estabilidad global y la economía mundial.
La chispa que reavivó las hostilidades fue el ataque de un dron iraní contra un buque de carga en el estratégico estrecho de Ormuz el pasado 25 de junio. Este incidente ocurrió apenas una semana después de que ambas partes firmaran un acuerdo provisional que buscaba poner fin a la guerra y reabrir la vital vía marítima. Sin embargo, la interpretación divergente del acuerdo encendió la mecha del conflicto actual.
Mientras Irán reclama el derecho a gestionar el tráfico a través del estrecho basándose en el acuerdo provisional, Estados Unidos y sus aliados sostienen que la vía debe reabrirse por completo y sin restricciones, tal como funcionaba antes del inicio de la guerra. Teherán, por su parte, ve el control del estrecho como un punto de presión crucial en su confrontación con Washington, dada la importancia económica que tiene para el transporte mundial de petróleo y gas.
Represalias y colapso del acuerdo
La respuesta de Estados Unidos al ataque del dron iraní no se hizo esperar. Al día siguiente, Washington lanzó ataques contra posiciones iraníes, alcanzando sitios de radar costeros y ubicaciones de misiles y drones. Irán tomó represalias atacando un petrolero que utilizaba la ruta alternativa supervisada por EEUU. La escalada continuó con ataques iraníes a Bahrein y Kuwait, ambos anfitriones de tropas estadounidenses, lo que llevó a EEUU a intensificar sus ataques contra la Guardia Revolucionaria de Irán.
A pesar de los intentos de mediación por parte de Qatar, que había jugado un papel clave en el acuerdo provisional, las tensiones no han hecho más que aumentar. El acuerdo provisional se encuentra actualmente colapsado, y Estados Unidos ha restablecido el bloqueo a los puertos iraníes y ha revocado la exención que permitía a Irán vender su petróleo en el mercado internacional. Irán, por su parte, insiste en su derecho a controlar el estrecho, calificándolo como una “línea roja inquebrantable”.
El conflicto ha entrado en una fase aún más peligrosa con los recientes ataques aéreos de Estados Unidos en el norte de Irán, lejos del estrecho de Ormuz, y el ataque a infraestructura civil como puentes y centrales eléctricas. Irán afirma que los ataques estadounidenses han causado decenas de víctimas mortales y cientos de heridos. Por su parte, Teherán ha atacado una planta desalinizadora de agua en Kuwait, lo que podría indicar que la infraestructura civil se ha convertido en un objetivo legítimo para ambas partes.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha enviado mensajes mixtos, advirtiendo que “¡si vuelve a suceder, ¡se pondrá mucho peor!”, pero también sugiriendo que la acción militar sería “muy rápida”. Trump ha reflexionado incluso sobre tomar el control del estrecho por la fuerza, lo que requeriría una presencia militar mucho mayor.
También te puede interesar:
Proteja calidad del aire dentro de su cas
Dos cárteles mexicanos designados como organizaciones terroristas
Avanza juicio masivo contra pandilleros en El Salvador

otras noticias
Trump vuelve a las sanciones contra Irán
Fundación Colombianos en Colorado activa fondo de ayuda tras histórico sismo
Ceuta lidia con secuelas de irrupción de inmigrantes