CIENTÍFICOS DENUNCIAN REPRESALIA POLÍTICA DEL GOBIERNO FEDERAL
Redacción El Comercio de Colorado
La Corporación Universitaria para la Investigación Atmosférica (UCAR) presentó el 16 de marzo de 2026 una demanda ante un tribunal federal en Colorado para detener lo que describe como un intento ilegal del gobierno federal de debilitar al Centro Nacional de Investigación Atmosférica (NCAR), con sede en Boulder. La acción legal advierte sobre posibles riesgos para la seguridad nacional, la economía y la investigación científica en Estados Unidos.
La demanda fue interpuesta ante el Tribunal de Distrito de EE.UU. en Colorado y marca una escalada en el conflicto entre la comunidad científica y agencias federales. UCAR, que agrupa a 129 universidades y administra el NCAR, sostiene que las acciones del gobierno carecen de base legal y científica. El eje central de la demanda de UCAR consiste en que existe una “campaña de represalia y castigo” dirigida contra el estado de Colorado.
Según el documento legal, el NCAR estaría siendo utilizado como “daño colateral” en una disputa política. El conflicto se origina, según los demandantes, en la negativa del gobernador Jared Polis a conceder un indulto a Tina Peters, una exfuncionaria electoral condenada por delitos graves. A partir de ese hecho, las agencias federales habrían tomado medidas que afectan directamente al principal centro de investigación climática del país.
Denuncian órdenes de silencio
Para UCAR, este contexto político refuerza el argumento de que las decisiones no responden a criterios técnicos, sino a motivaciones ajenas al interés público. Entre las acciones denunciadas, la demanda señala intentos de vender el icónico Laboratorio Mesa del NCAR en Boulder, una instalación clave para la investigación atmosférica. También se cuestiona la posible transferencia del control del supercomputador NCAR-Wyoming a entidades privadas.
Además, UCAR denuncia la imposición de “órdenes de silencio” a directivos del consorcio, lo que limitaría la capacidad de informar sobre los cambios. Estas medidas involucran a agencias como la Fundación Nacional de Ciencias (NSF), la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y el Departamento de Comercio. Según los científicos, estas entidades estarían actuando de manera coordinada para reestructurar o reducir el alcance del NCAR.
Violaciones al debido proceso
La demanda sostiene que las acciones del gobierno federal son “arbitrarias y caprichosas”, una figura legal clave bajo la Ley de Procedimiento Administrativo. UCAR argumenta que no existe una justificación científica legítima que respalde las decisiones. Asimismo, el documento plantea que estas medidas podrían violar principios constitucionales al afectar una institución clave sin el debido proceso ni fundamentos claros.
El objetivo inmediato de la acción legal es obtener una orden judicial que detenga cualquier intento de venta, transferencia o reestructuración del NCAR mientras se resuelve el caso. UCAR advierte que el desmantelamiento del NCAR tendría consecuencias profundas. El centro proporciona datos esenciales para el modelado climático, la predicción del clima espacial y el monitoreo de fenómenos extremos.
Reacción de la comunidad científica
Esta información es utilizada por las fuerzas armadas, sistemas de aviación, redes eléctricas y sectores agrícolas, lo que convierte al NCAR en una pieza clave de la infraestructura científica del país. Según la demanda, debilitar esta capacidad representaría una “amenaza directa a la seguridad nacional, la seguridad pública y la prosperidad económica”. La demanda ha generado una fuerte reacción en la comunidad científica a nivel nacional.
Organizaciones como la Union of Concerned Scientists han exigido transparencia y han solicitado la publicación de todas las comunicaciones relacionadas con el plan de reestructuración. Expertos advierten que este caso podría sentar un precedente sobre la relación entre política y ciencia en Estados Unidos, especialmente en áreas críticas como el cambio climático.

otras noticias
Emitirán pasaportes con la foto de Trump
Acusan nuevamente a exdirector del FBI
FIFA propone cambios en uso de tarjetas amarillas