diciembre 14, 2025

Controlan venta informal de comida en Denver

APLICAN PROTOCOLO SANITARIO EN LA COLORADO BOULEVARD

Redacción El Comercio de Colorado

Las autoridades de salud de Denver salieron en defensa de dos inspectores que rociaron cloro sobre la comida de un vendedor ambulante sin permisos, en un incidente captado en video y ampliamente difundido en redes sociales. El hecho ocurrió a inicios de noviembre, cuando personal del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de Denver (DDPHE) inspeccionó un puesto de tacos operado por “Tacos Tacolorado”, ubicado en la intersección de Evans Avenue y Colorado Boulevard.

De acuerdo con el DDPHE, el vendedor acumulaba citaciones previas y múltiples órdenes de cese y desistimiento por incumplir normas básicas de salubridad. Cuando los inspectores ordenaron destruir la comida, parte de los alimentos fue colocada dentro de un vehículo, lo que llevó a una de las inspectoras a aplicar cloro sobre el resto para asegurar que no fuera distribuida. Funcionarios de la agencia explicaron que, aunque la escena puede parecer extrema, la práctica está contemplada en los protocolos sanitarios.

Cuando un negocio opera sin licencia o ignora órdenes previas, la destrucción inmediata de alimentos es obligatoria. Y el uso de cloro garantiza que la comida no pueda ser recuperada o vendida. “Es una herramienta legal para proteger la salud pública”, explicó la dirección de investigaciones de salud del DDPHE. El incidente reavivó un debate que lleva meses creciendo en Denver por el auge de la venta ambulante de comida sin controles adecuados.

En Ball Arena, Bellco Theater, y exterior de estadio de Broncos

En zonas como el Ball Arena, el Bellco Theater y, más recientemente, las inmediaciones del estadio de los Broncos, se ha multiplicado la presencia de puestos improvisados de hot dogs. Autoridades municipales aseguran desconocer si estos vendedores cumplen con los permisos de salud, bomberos y tránsito, especialmente porque muchos se ubican en áreas de alto flujo vehicular o peatonal.

Este tipo de operaciones no solo viola normas municipales, sino que puede representar un riesgo real para la comunidad. A inicios del 2025, El Comercio de Colorado reportó el caso de una persona que sufrió una intoxicación tras consumir hot dogs de un vendedor informal frente al Ball Arena. Ese caso encendió alarmas en la ciudad y reforzó la vigilancia sobre la venta ambulante sin control.

Los permisos establecidos por la ciudad requieren dispositivos para lavado de manos, manejo adecuado de temperatura, almacenamiento seguro y prácticas que eviten la contaminación cruzada. Sin estas condiciones, el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos aumenta de manera significativa. El DDPHE asegura que mantendrá las inspecciones y que su objetivo no es castigar, sino garantizar que todos los vendedores operen sin poner en riesgo la salud.

La ciudad, además, impulsa programas para orientar y regularizar a vendedores ambulantes, al mismo tiempo que hace cumplir la ley para evitar situaciones como la del puesto de “Tacolorado”. Estos programas se enfocan especialmente los pequeños comerciantes e inmigrantes que dependen de este trabajo.