SUPLENTE JAKE BROWNING SERÁ LA PRUEBA PARA LA DEFENSIVA DE SEAN PAYTON
Miguel Toreo Tavares/ El Comercio de Colorado
Los Denver Broncos se preparan para su duelo de Monday Night Football este 29 de septiembre de 2025 contra los Cincinnati Bengals en el Empower Field at Mile High. El equipo dirigido por Sean Payton llega con presión tras dos derrotas consecutivas por márgenes mínimos y con una lista de lesionados que preocupa tanto en defensa como en ofensiva. La defensa es la principal incógnita para este juego.
La baja de Dre Greenlaw, fuera al menos tres semanas por una lesión en el muslo, ha dejado un hueco en el centro del campo que los Broncos aún no logran cubrir. La unidad ha sido efectiva deteniendo el ataque terrestre y generando entregas de balón, pero sufre en los cuartos finales cuando se desgasta por la falta de descanso que le deja una ofensiva incapaz de sostener series largas. La clave estará en mantener intensidad hasta el último cuarto.
En el lado ofensivo, el novato Bo Nix sigue creciendo, pero el equipo batalla para cerrar partidos. Courtland Sutton y Xavier Franklin han sido opciones confiables, aunque la incertidumbre sobre la disponibilidad de Marvin Mims Jr. podría limitar las jugadas explosivas. Mims es vital no solo como segundo receptor, sino también en equipos especiales, donde es un All-Pro en retornos.
Si no juega, los Broncos podrían depender más del juego terrestre con J.K. Dobbins, buscando controlar el reloj y mantener a su defensa descansada. Mientras, los Bengals llegarán a Denver sin su mariscal estrella Joe Burrow, quien fue operado del dedo del pie tras una lesión en la semana 2 y estará fuera al menos tres meses. El titular será Jake Browning, que ha tenido problemas para mover el balón y ha lanzado múltiples intercepciones en sus primeros juegos.
La ofensiva de Cincinnati ha bajado su producción de manera significativa sin Burrow, dependiendo más de Joe Mixon y el ataque terrestre para mantener el control del reloj. Este escenario representa una oportunidad para la defensa de Denver de imponer presión y forzar errores. Aun así, los Broncos deberán evitar confiarse, ya que los Bengals siguen contando con armas ofensivas como Ja’Marr Chase, que puede cambiar el rumbo del juego en una jugada.
El partido será una prueba crucial para Denver. Detener la mala racha, mejorar su ejecución en tercera oportunidad y ser más eficiente en zona roja. Una victoria en casa no solo les permitiría equilibrar su récord, sino recuperar confianza de cara al difícil calendario de octubre.

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