Trump intenta nuevamente restringir ciudadanía por nacimiento

TRAS FALLO DE LA CORTE SUPREMA

Will Weissert y Rebecca Santana/ Associated Press  

El presidente Donald Trump señaló el jueves que buscará limitar nuevamente el número de personas nacidas en el país que puedan obtener la ciudadanía, una muestra de que, incluso después de que la Corte Suprema rechazó su primer intento por restringir la ciudadanía por nacimiento, no se ha dado por vencido. El mandatario anunció que firmará dos medidas ejecutivas en materia de inmigración, incluida una que limitará la cantidad de personas elegibles a la ciudadanía por Nacimiento.

La otra medida se enfoca en impedir que la gente viaje a Estados Unidos para dar a luz. La orden ejecutiva por escrito dada a conocer más tarde el jueves era de un alcance más limitado en comparación con una medida anterior que fue anulada por la Corte Suprema. En esta ocasión, la orden parecía enfocarse en restringir la ciudadanía automática a categorías específicas de personas, incluidos hijos nacidos en Estados Unidos de personas relacionadas con embajadas u organizaciones extranjeras.

Según, la orden ejecutiva, tampoco obtendrían ciudadanía, hijos de cualquiera considerado como “enemigo extranjero” de Estados Unidos. También pretende restringir la ciudadanía por nacimiento a cualquier niño nacido en el país cuyos padres “participaron en actividad fraudulenta para obtener la ciudadanía”. La segunda orden busca frenar lo que describió como “turismo de parto”, aumentando las restricciones para los visitantes que quieren obtener una visa para dar a luz en Estados Unidos.

Combate al turismo de parto

De momento no está claro qué tan exitoso será el más reciente intento de Trump por restringir la ciudadanía por nacimiento. El mandatario considera que estas nuevas medidas serían constitucionales y que su impulso por retomar la cuestión refleja el afán del gobierno por restringir quién puede llegar a ser estadounidense. “Pensé que íbamos a ganar en la Corte. Desafortunadamente tuvimos una mala decisión, una decisión muy injusta. Nuestro país sufre por ello y le vamos a poner fin de otra forma”, dijo Trump.

El Instituto de Política Migratoria señaló en un artículo publicado este mismo año que solicitar una visa para ingresar a Estados Unidos con el fin específico de dar a luz y obtener la ciudadanía para el bebé es considerado un fraude y motivo para restringir una visa. Gobiernos anteriores también han intentado procesar los llamados planes de “turismo de parto”, los cuales ayudaban a las mujeres a ocultar su embarazo mientras viajaban a Estados Unidos para dar a luz.

La ciudadanía por nacimiento es un punto de la agenda antiinmigración de Trump. El presidente y sus partidarios argumentan que las políticas actuales convierten al país en un imán para la inmigración y que la ciudadanía estadounidense debería estar reservada para quienes realmente la valoran, en lugar de otorgarse simplemente a cualquiera que nazca en el país. Pero activistas proinmigración aseguran que la Constitución es clara al establecer quién es considerado ciudadano.

Crear una segunda clase de personas

También han argumentado que la ciudadanía por nacimiento beneficia al dar a todos una participación igualitaria en el futuro del país, y que restringir la medida podría crear una segunda clase de personas. El gobierno de Trump ha presentado el turismo de parto como un problema generalizado. No existe un estimado oficial de cuántos nacimientos pueden considerarse como “turismo de parto”. Según cálculos, 26 mil de los 3,5 millones de nacimientos que se registran cada año en el país podrían encajar dentro de esa categoría, escribió el Instituto de Política Migratoria en su artículo de 2026.

La Corte Suprema rechazó en junio los esfuerzos previos de Trump por declarar que los niños nacidos de personas que se encuentran en Estados Unidos sin autorización legal o de manera temporal no fueran considerados ciudadanos estadounidenses. Además, el máximo tribunal respaldó una concepción más amplia de la ciudadanía por nacimiento.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus iniciales en inglés) pronosticó que el segundo intento de Trump también será rechazado por los tribunales.

“La Corte Suprema ya decidió este asunto: la ciudadanía por nacimiento está garantizada por la Constitución. Ninguna orden ejecutiva adicional puede cambiar el significado de la Constitución. Cualquier orden ejecutiva que intente reescribir la ciudadanía por nacimiento correrá la misma suerte que la última”, afirmó Cody Wofsy, subdirector del Proyecto por los Derechos de los Inmigrantes de la ACLU.

La orden anterior nunca entró en vigor

En el primer día de su segundo mandato, Trump firmó una orden ejecutiva que tenía como objetivo poner fin a la ciudadanía por nacimiento, la cual permite que cualquier persona nacida en Estados Unidos se convierta automáticamente en ciudadano. Grupos opositores interpusieron de inmediato una demanda contra el gobierno federal, indican que la orden ejecutiva iba en contra de la 14ª Enmienda, la cual convierte en ciudadano a cualquiera que nazca en el país, con excepciones muy limitadas.

Varios tribunales de menor instancia bloquearon la orden ejecutiva y nunca entró en vigor. La Corte Suprema anuló en junio la orden de Trump en una votación de 6-3. Pero muchos activistas migratorios y analistas legales creen que la votación fue demasiado apretada, pues consideraban que la cuestión jurídica de la ciudadanía por nacimiento era un asunto resuelto desde hacía mucho tiempo.

Cuando todo se redujo a la cuestión jurídica de si la ciudadanía por nacimiento estaba protegida por la Constitución, la votación fue aún más estrecha. Sólo cinco de los jueces dijeron que estaba consagrada en la Carta Magna, mientras que el juez Brett Kavanaugh rechazó la orden ejecutiva, pero lo hizo específicamente con el argumento de que la ley federal otorga la ciudadanía por nacimiento.