Polis declara emergencia por sequía extrema en Colorado

ACTIVAN FASE MÁXIMA ANTE COLAPSO DE RESERVAS DE AGUA

Redacción El Comercio de Colorado

El gobernador de Colorado, Jared Polis, emitió una declaración de emergencia por sequía en todo el territorio estatal para hacer frente a una de las crisis hídricas más severas registradas en la historia de la región. La medida responde a una acumulación de nieve en las montañas notablemente baja y a un periodo prolongado de altas temperaturas que aceleraron el deshielo.

Con esta resolución, el mandatario ordenó la activación inmediata de la Fase 3 del Plan de Respuesta a la Sequía del estado, elevando el nivel de contingencia que se mantenía en Fase 2 desde marzo. De acuerdo con los reportes oficiales del Monitor de Sequía de los Estados Unidos, la totalidad de los 64 condados de Colorado experimentan condiciones de sequedad anormal.

Asimismo, casi el 93 por ciento de la superficie del estado se encuentra bajo un estatus de sequía moderada a excepcional. Las autoridades explicaron que la acumulación de nieve invernal apenas alcanzó el 58 por ciento de sus niveles habituales y comenzó a derretirse semanas antes de lo previsto debido a un aumento térmico inusual, provocando que los suelos secos absorban el agua antes de que esta pueda alimentar los ríos y embalses.

Medidas drásticas para sostener los embalses

La gravedad de la situación obligó a los administradores de agua de la cordillera frontal a movilizar recursos hídricos de emergencia únicamente para mantener operativos los sistemas de almacenamiento. Como parte de estas maniobras de mitigación, la entidad Denver Water inició el vaciado del embalse Antero con el objetivo de rescatar cerca de 5,000 acres-pies de agua que de otra manera se perderían por efectos de la evaporación.

La Fase 3 se activa legalmente cuando se detecta una condición generalizada de sequía extrema o excepcional, concentrándose actualmente el peor escenario en los condados del centro-norte del estado. Ante el desabastecimiento, municipios como Denver, Aurora, Boulder, Thornton y Arvada ya implementaron restricciones obligatorias en el riego residencial.

En la vertiente occidental, el Distrito de Conservación de Agua del Río Colorado solicitó formalmente a las localidades reducir el uso de agua para mantenimiento de áreas verdes a un solo día por semana. Polis enfatizó que las agencias gubernamentales reducirán el consumo en las instalaciones públicas y urgió a la población a utilizar el recurso de forma consciente, ya que la declaratoria estatal tiene una vigencia inicial de 30 días con opción a prórroga.

La baja expectativa ante el fenómeno de El Niño

La orden ejecutiva funciona además como la plataforma legal necesaria para que el gobierno de Colorado pueda gestionar una declaración presidencial de desastre. Este paso administrativo busca abrir canales de asistencia financiera federal y subsidios de emergencia para los sectores agrícola y ganadero, los cuales enfrentan pérdidas críticas en sus cultivos y zonas de pastoreo debido a la aridez del terreno.

El estado no enfrentaba un panorama tan estresante desde el año 2020, cuando la Fase 3 se extendió hasta mediados del año siguiente. A pesar de que gran parte de Colorado registró tormentas recientemente debido a la transición hacia el patrón climático de El Niño, los especialistas instaron a la prudencia. Científicos del Centro del Agua de la Universidad Estatal de Colorado advirtieron que históricamente solo el tres por ciento de los años bajo la influencia de El Niño han resultado en un alivio real para la sequía en la región.

Los expertos del sector señalaron que los niveles de almacenamiento en las represas siguen siendo deficientes y que las condiciones actuales superan en gravedad a las registradas en el año 2002, considerado hasta ahora el año de referencia para la planificación hídrica del oeste norteamericano.