Exjefe de seguridad de Sinaloa presentado ante juez en EEUU

ACUSADO DE AYUDAR AL NARCO

Por Michael Sisak/ Associated Press  

El exsecretario de Seguridad Pública del estado mexicano de Sinaloa compareció en un tribunal de Estados Unidos el viernes, días después de su arresto en Arizona, acusado junto con otros funcionarios, de aceptar sobornos para ayudar al cártel de Sinaloa a introducir de contrabando enormes cantidades de drogas en Estados Unidos.

A Gerardo Mérida Sánchez, de 66 años, no se le requirió presentar un alegato de culpabilidad durante su comparecencia inicial ante un tribunal federal en Manhattan. Permanecerá encarcelado, pero podría solicitar libertad bajo fianza en una fecha posterior. Debe volver a comparecer ante el tribunal el 1 de junio.

Uno de los 10 funcionarios mexicanos acusados por EE.UU.

Mérida Sánchez es uno de 10 funcionarios del gobierno de Sinaloa acusados por EE.UU. y el primero en comparecer ante un tribunal. Está acusado de conspiración para importar narcóticos, conspiración para tener y por poseer ametralladoras y dispositivos destructivos, y enfrenta de 40 años a cadena perpetua si es declarado culpable.

Otros acusados incluyen al gobernador Rubén Rocha Moya y Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán, la capital de Sinaloa. Ambos tomaron licencias para atender las acusaciones. Aún no han sido detenidos. El Gabinete de Seguridad de México indicó que Mérida Sánchez ingresó a EE.UU. desde Hermosillo, Sonora y que fue detenido en el cruce fronterizo de Nogales hacia Arizona.

Capturado en Arizona y trasladado a Nueva York

Registros judiciales muestran que compareció ante un tribunal en Arizona antes de ser trasladado a Nueva York. Mérida Sánchez fue secretario de Seguridad Pública —un cargo designado a nivel de gabinete— durante el gobierno de Moya desde septiembre de 2023 hasta su renuncia en diciembre de 2024.

Era responsable de supervisar a la Policía Estatal de Sinaloa y de nombrar a su director.

Se le acusa de recibir al menos 100 mil dólares mensuales en sobornos en efectivo de “Los Chapitos”, facción del cártel de Sinaloa dirigida por los hijos de “El Chapo” Guzmán, quien está encarcelado, a cambio de detener a rivales y proporcionar información sobre investigaciones en curso y operativos antidrogas.

Tan solo en 2023, Mérida Sánchez advirtió a los Chapitos sobre al menos 10 redadas próximas en laboratorios y casas de seguridad donde almacenaban drogas, armas y dinero, lo que les permitió retirar personal y pruebas de actividad delictiva antes de que ocurrieran, según una acusación formal revelada el mes pasado.

Mensaje de Sheinbaum

Algunos de los funcionarios acusados son miembros del partido progresista Morena de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Tras anunciarse la acusación formal, Sheinbaum afirmó que no defendería a nadie que se comprobara que cometió un delito, pero sostuvo que, si las autoridades encontraban pruebas “irrefutables” que vincularan a los funcionarios con delitos del cártel, deberían ser juzgados en México, no en Estados Unidos.

“Nunca nos vamos a subordinar porque esto es un asunto de dignidad del pueblo de México”, señaló Sheinbaum a riesgo de provocar una reacción del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha amenazado con acciones militares contra los grupos del narcotráfico en territorio mexicano.

Narcos presos

La Secretaría de Relaciones Exteriores de México y el Gabinete de Seguridad han mantenido comunicación institucional con las autoridades de Estados Unidos en el marco de los mecanismos de cooperación internacional. “El Chapo” fue declarado culpable en 2019 y condenado a cadena perpetua en Estados Unidos.

Otro capo de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, se declaró culpable el año pasado de cargos de narcotráfico en Estados Unidos y pidió disculpas por ayudar a inundar el país con cocaína, heroína y otras sustancias ilícitas, y por alimentar la violencia mortal en México. Está previsto que sea sentenciado en julio a cadena perpetua.

Bajo el liderazgo de Zambada y Guzmán, señalan los fiscales, el cártel de Sinaloa evolucionó de ser un actor regional para convertirse en la mayor organización de narcotráfico del mundo.