Supremo evalúa eliminar protecciones a migrantes haitianos y sirios

The U.S. Supreme Court is seen Friday, April 17, 2026, in Washington. (AP Photo/Mariam Zuhaib)

CASO DEL TPS ENFRENTA A TRUMP CON LA CORTE SUPREMA

Lindsay Whitehurst / Associated Press

Corte Suprema escucha argumentos sobre intento de la administración Trump de poner fin a las protecciones legales para migrantes que huyen de guerras y desastres naturales, en uno de varios casos de inmigración que el máximo tribunal analiza en el contexto de una amplia ofensiva migratoria. El gobierno apela órdenes de tribunales inferiores que bloquearon al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de terminar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para personas de Haití y Siria.

Si los jueces fallan a favor de la administración Trump, las autoridades podrían retirar protecciones a hasta 1.3 millones de personas de 17 países, exponiéndolas a posibles deportaciones. El Supremo ya ha respaldado previamente a la administración y permitió el fin del programa para personas de Venezuela mientras continúan los litigios, aunque los jueces no detallaron sus razones. El Departamento de Justicia (DOJ) sostiene que el secretario de Seguridad Nacional tiene la autoridad para poner fin al programa conocido como TPS.

Departamento de Justicia cree que revisión judicial no es válida

El DOJ también argumenta que la forma en que está redactada la ley impide a los jueces cuestionar esas decisiones. “‘Sin revisión judicial’ significa sin revisión judicial”, escribieron abogados federales en documentos judiciales. Sin embargo, los abogados de unos 350 mil migrantes de Haití y 6 mil de Siria argumentan que los jueces sí pueden evaluar si las autoridades siguieron todos los pasos establecidos por la ley. Sostienen que, en ambos casos, el gobierno aceleró indebidamente el proceso.

Desde el inicio del segundo mandato del presidente Trump, el Departamento de Seguridad Nacional ha eliminado protecciones para 13 países. Algunas personas que han vivido y trabajado legalmente en Estados Unidos durante más de una década han perdido empleos y vivienda en cuestión de semanas, según los abogados. Regresar a Haití y Siria no es una opción para muchas personas, debido a que esos países siguen afectados por la violencia y la inestabilidad, señaló Sejal Zota, cofundadora y directora legal de Just Futures Law.

Deportadas sufren consecuencias

“Esto realmente es de vida o muerte”, afirmó. Documentos judiciales indican que cuatro mujeres haitianas deportadas desde Estados Unidos en febrero fueron encontradas decapitadas y arrojadas a un río meses después. El gobierno de Trump acudió a la Corte Suprema tras decisiones de jueces en Nueva York y Washington, D.C., que acordaron retrasar el fin de las protecciones. Uno de los fallos señaló que la “hostilidad hacia inmigrantes no blancos” probablemente influyó en la decisión de eliminar las protecciones para los haitianos.

Durante su campaña presidencial, Trump amplificó rumores falsos de que inmigrantes haitianos secuestraban y comían perros y gatos. Autoridades federales han negado que existiera motivación racial en las decisiones sobre el TPS. A los sirios se les otorgó este estatus por primera vez en 2012, durante una guerra civil que se prolongó por más de una década antes de la caída del gobierno de Bashar Assad a finales de 2024. Los haitianos se incorporaron al programa en 2010 tras un devastador terremoto.

Caso de Balthazar

Esta protección para los haitianos ha sido extendida varias veces en medio de la violencia de pandillas que ha desplazado a más de un millón de personas, según documentos judiciales. Maryse Balthazar se encontraba de vacaciones en Estados Unidos cuando el terremoto devastó Haití. Desde entonces, ha vivido en el país durante 16 años con estatus legal temporal. Tiene dos hijos y trabaja como asistente de enfermería para adultos mayores, un sector que depende en gran medida de inmigrantes haitianos como ella.

La situación de Balthazar podría verse afectado si la Corte Suprema permite el fin de su estatus, advirtió un grupo de la industria en documentos judiciales. Para Balthazar, perder esa protección sería devastador. Perdió su hogar en Haití tras el terremoto, y otra vivienda en la que podría haber vivido fue destruida en un incendio, posiblemente relacionado con pandillas. “Quedaría sin hogar”, dijo. “Tengo miedo… es un temor con el que todos vivimos”.

Otros casos de inmigración que la Corte Suprema analiza este año incluyen el intento de Trump de restringir el derecho a la ciudadanía por nacimiento y la facultad del gobierno para restablecer una política de asilo más restrictiva.