Trump frena ataques y da tregua de dos semanas

PAKISTÁN PIDIÓ EXTENSIÓN PARA AVANZAR NEGOCIACIONES

La Casa Blanca condiciona una pausa militar a la reapertura del Estrecho de Ormuz, mientras Pakistán impulsa una salida diplomática al conflicto en Medio Oriente.

Redacción El Comercio de Colorado /Con información de AP

La crisis entre Estados Unidos e Irán entra en una fase de incertidumbre tras el más reciente giro del presidente Donald Trump, quien anunció que está dispuesto a frenar temporalmente sus amenazas de ampliar los ataques contra infraestructura iraní. La posible pausa, de dos semanas, dependería de que Irán acepte un alto el fuego y reabra el estratégico Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global.

El anuncio llega en medio de una escalada que ha mantenido en alerta a los mercados internacionales y a gobiernos aliados. Trump planteó en su red social que Irán podría optar por “la APERTURA COMPLETA, INMEDIATA y SEGURA del Estrecho de Ormuz”, lo que, según dijo, llevaría a una suspensión de bombardeos durante un periodo limitado. La propuesta introduce una ventana diplomática, aunque bajo condiciones estrictas.

Desde el inicio del conflicto en febrero, la estrategia de la Casa Blanca ha estado marcada por la presión mediante ultimátum. Trump ha fijado plazos para acciones militares más agresivas, incluyendo ataques a plantas eléctricas y puentes, pero en varias ocasiones ha optado por retroceder justo antes de que estos plazos expiren. Esta dinámica ha generado incertidumbre tanto en el ámbito político como en los mercados financieros.

Pedido de Pakistán

En paralelo, actores internacionales comienzan a intervenir en busca de una desescalada. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, solicitó públicamente una extensión del plazo de dos semanas para dar espacio a la diplomacia. En un mensaje difundido en redes sociales, Sharif aseguró que los esfuerzos para alcanzar una solución pacífica “avanzan de manera constante, firme y poderosa”, con posibilidades reales de resultados en el corto plazo.

Sharif no solo instó a Estados Unidos a posponer sus acciones militares, sino que también pidió a Irán abrir el Estrecho de Ormuz como un gesto de buena voluntad. Además, hizo un llamado a todas las partes involucradas a respetar un alto el fuego generalizado durante dos semanas, con el objetivo de permitir negociaciones que conduzcan a una solución duradera.

“Para permitir que la diplomacia siga su curso, solicito encarecidamente extender el plazo”, expresó el líder paquistaní, subrayando la importancia de evitar una mayor escalada en una región ya marcada por tensiones prolongadas. Su postura refleja la preocupación de varios países sobre el impacto global del conflicto, especialmente en términos de seguridad energética y estabilidad geopolítica.

Comunidad internacional observa

En este contexto, la comunidad internacional observa con atención los próximos movimientos de ambas partes. Una pausa de dos semanas podría representar una oportunidad clave para evitar una escalada mayor, pero también dependerá de la disposición real de los actores involucrados para avanzar hacia una solución negociada. Por ahora, el conflicto se mantiene en un punto de equilibrio frágil, donde cada decisión puede inclinar la balanza.