Polis activa plan estatal por sequía en Colorado

RÉCORD DE CALOR Y BAJA NIEVE AGRAVAN CRISIS HÍDRICA

Redacción El Comercio de Colorado

Colorado enfrenta uno de los años más cálidos y secos de su historia reciente, lo que llevó al gobernador Jared Polis a activar el Grupo de Trabajo contra la Sequía y la Fase 2 del Plan Estatal de Respuesta. La medida busca coordinar acciones urgentes ante el impacto creciente de la escasez de agua en comunidades, agricultura y ecosistemas.

El anuncio se produce en un contexto alarmante. De acuerdo con datos oficiales, el actual año hídrico registra el inicio más cálido en los 131 años de registros del Colorado Climate Center. A esto se suma un nivel de nieve acumulada, clave para el suministro de agua, entre los más bajos en más de cuatro décadas.

Coordinación estatal ante una sequía creciente

La activación del Grupo de Trabajo contra la Sequía responde a recomendaciones del Comité de Monitoreo de Condiciones del Agua y otras agencias estatales. Este equipo, que no se activaba desde 2020, reúne a líderes de departamentos clave como Recursos Naturales, Agricultura, Asuntos Locales y Seguridad Nacional.

Su función principal es evaluar el impacto de la sequía en todo el estado, identificar las zonas más afectadas y coordinar respuestas específicas por región o sector. Además, permite elevar información local a los niveles más altos del gobierno estatal para una toma de decisiones más ágil. Buscan proteger el agua y anticiparse a un año que traería condiciones aún más críticas.

Impacto desigual en comunidades y sectores

Actualmente, cerca de un tercio del estado enfrenta condiciones de sequía severa o peor. En algunas zonas, especialmente en las cabeceras del río Colorado, persisten niveles de sequía extrema y excepcional. Las altas temperaturas y la falta de nieve afectan directamente el suministro de agua, la agricultura y la disponibilidad de recursos para comunidades rurales.

Sin embargo, el impacto no es uniforme. Algunas regiones enfrentan mayores desafíos debido a su dependencia del deshielo y la escasez de reservas. Autoridades estatales quieren comprender estas diferencias para diseñar respuestas efectivas. Por ello, el Grupo de Trabajo también facilita la creación de equipos regionales que recopilan datos y comparten recursos.

Monitoreo constante y posibles nuevas medidas

El Comité de Monitoreo de Condiciones del Agua continuará evaluando indicadores clave como la acumulación de nieve, precipitaciones, temperaturas, caudal de ríos, humedad del suelo y niveles de embalses. Estos datos serán determinantes para definir los próximos pasos. Si las condiciones empeoran, el estado podría avanzar a la Fase 3 del plan.

De llegar a esa situación debería emitirse una declaración oficial de sequía y la implementación de medidas más estrictas. Expertos advierten que el cambio climático está intensificando estos patrones, haciendo que los periodos de sequía sean más frecuentes y severos. En este escenario, la coordinación entre agencias y comunidades se vuelve esencial.