¿Cómo preparar y consumir una cena segura de Año Nuevo?

TOXICÓLOGO DE COLORADO DA CONSEJOS

Redacción El Comercio de Colorado

Mientras familias en Colorado se reúnen para despedir el año con cenas y celebraciones de Nochevieja, expertos en salud advierten que la seguridad alimentaria debe ser una prioridad para evitar enfermedades justo al comenzar el nuevo año. Brad Reisfeld, toxicólogo y profesor emérito de salud pública de la Colorado State University, señala que los menús de Año Nuevo, que suelen incluir carnes que permanecen varias horas fuera del refrigerador y abundantes sobras, pueden implicar riesgos si no se toman precauciones básicas.

Cocinar la carne a una temperatura interna adecuada es fundamental. Reisfeld aclara que este método no es infalible. “Muchas toxinas producidas por bacterias son resistentes al calor”, explicó. Las toxinas pueden sobrevivir incluso a temperaturas elevadas durante la cocción. Por ello, recomendó examinar cuidadosamente el pavo, la carne, el cerdo o cualquier proteína antes de ponerla en el horno o la sartén. “Si el alimento tiene un aspecto extraño, huele diferente a cuando se compró o presenta una textura viscosa, esas son señales de alerta”, dijo.

“Son indicios de que algo está ocurriendo a nivel biológico y de que el alimento podría no ser seguro”. Los riesgos no se limitan a una simple intoxicación alimentaria. Reisfeld advirtió que algunos mohos producen aflatoxinas, sustancias tóxicas asociadas con daños graves al hígado e incluso con ciertos tipos de cáncer. Estos mohos suelen presentarse con manchas verdes o aspecto velloso, especialmente en pan, quesos y postres que permanecen mucho tiempo expuestos durante las celebraciones.

Cuidado con el tiempo prolongado a temperature ambiente

Otro factor de riesgo en las cenas de Año Nuevo es el tiempo prolongado que la comida puede permanecer a temperatura ambiente. El especialista subrayó la importancia de refrigerar las sobras lo antes posible una vez terminada la cena. “Las carnes y los alimentos cocinados dentro de aves se descomponen con rapidez”, señaló, recomendando retirar toda la carne del hueso y guardarla en recipientes separados. También aconsejó no cubrir las sobras con salsa o gravy antes de refrigerarlas, ya que esto puede favorecer el crecimiento bacteriano.

Algunos alimentos resisten mejor la proliferación de bacterias. Las salsas con mayor acidez, como la de arándanos, las verduras asadas, los pays de frutas y el pan suelen conservarse un poco más. Pero, deben revisarse antes de consumirse. Finalmente, Reisfeld insistió en confiar en los sentidos al sacar las sobras del refrigerador en los días posteriores a Año Nuevo. “Debemos evaluar la seguridad de los alimentos”, afirmó. “Si algo huele mal o se ve extraño, es mejor desecharlo. Cuando hay dudas, hay que tirarlo. No vale la pena arriesgar la salud”.