Conejos “Frankenstein” inquietan a Colorado con extrañas protuberancias

Conejos “Frankenstein” inquietan a Colorado con extrañas protuberancias

AVISTADO EN FORT COLLINS| Imagen de un “conejo Frankenstein”. (Foto/X)

ANTIGUO VIRUS EXPLICA MALFORMACIONES EN ANIMALES

Redacción El Comercio de Colorado

Residentes del norte de Colorado han reportado en las últimas semanas la presencia de conejos salvajes con extrañas protuberancias negras que parecen cuernos, púas o tentáculos en la cabeza y alrededor de la boca. Estos animales, apodados popularmente como “conejos Frankenstein”, fueron avistados en el área de Fort Collins, ciudad ubicada a unos 100 kilómetros de la frontera con Wyoming, según informó la televisora KUSA, filial de NBC.

Las imágenes y relatos han causado sorpresa entre los vecinos, que no habían visto algo semejante en la fauna local. El Departamento de Parques y Vida Silvestre de Colorado (CPW) explicó que estas malformaciones son producto del virus del papiloma de Shope (SPV), también conocido como virus del papiloma del conejo de cola de algodón (CRPV). Este agente infecta a ciertas especies de conejos y liebres, provocando tumores cutáneos.

Los tumores se asemejan a cuernos o verrugas endurecidas de queratina. Aunque la apariencia resulta llamativa e incluso aterradora, los especialistas recalcan que el virus no representa riesgo alguno para los humanos ni para las mascotas. Vecinos de la zona han compartido testimonios sorprendentes. Una residente relató que en su jardín solía visitar un conejo cubierto de estas protuberancias, que parecían “púas negras” saliendo de toda la boca.

Fenómeno del verano

Pensó que el animal no sobreviviría al invierno, pero meses después lo volvió a ver con vida. Este tipo de casos demuestran que muchos conejos pueden sobrellevar la infección durante años, aunque en situaciones graves los tumores pueden obstruir la visión o dificultar que el animal se alimente. Los biólogos explican que el SPV se transmite principalmente a través de mosquitos, pulgas o garrapatas, cuya actividad aumenta en los meses de verano.

De ahí que los avistamientos de conejos infectados se intensifiquen en esta época del año. No existe tratamiento ni cura para la enfermedad, pero en muchos casos el sistema inmune del animal logra controlar la infección y reducir las verrugas con el tiempo. El fenómeno de los “conejos Frankenstein” no es nuevo. El virus fue identificado por primera vez en la década de 1930 por el científico Richard E. Shope.

Las investigaciones de Shope abrieron el camino para entender cómo ciertos virus pueden estar relacionados con el cáncer en humanos, como ocurre con el virus del papiloma humano (VPH). De hecho, algunos investigadores creen que la leyenda del “jackalope”, el mítico conejo con cuernos del folclore norteamericano tiene sus raíces en observaciones de conejos infectados con este mismo virus hace casi un siglo.

Casos reportados en otros estados

Las autoridades de Colorado insisten en que, pese al impacto visual y a la viralidad de las fotos en redes sociales, los ciudadanos no deben alarmarse ni intentar atrapar a estos animales. Recomiendan mantener distancia para no estresar a los conejos ni interferir en su ciclo natural. Además de Colorado, se han reportado casos en Dakota del Sur, Minnesota, Kansas, Iowa y Texas. Se trata de una condición extendida en la región centro-norte del país.

Los llamados “conejos Frankenstein” son un recordatorio de cómo la naturaleza guarda fenómenos sorprendentes y a veces inquietantes, pero que forman parte de la dinámica del ecosistema. Aunque su aspecto provoque temor o curiosidad, los especialistas recalcan que estos animales no representan peligro alguno y que su extraña apariencia obedece a un virus tan antiguo como estudiado por la ciencia.


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