Manolo Betancur: “La comunidad de Charlotte quedó herida”  

Manolo Betancur “La comunidad de Charlotte quedó herida”  

FRENTE AL HOME DEPOT | Un centenar de personas protestan contra la presencia de ICE en Charlotte. (Foto/ Cortesía La Noticia). 

REDADAS EN CAROLINA DEL NORTE PROVOCARON TEMOR COMUNITARIO 

Redacción El Comercio de Colorado 

Charlotte vivió cinco días de terror durante la “Operación Charlotte Web”, un despliegue de fuerzas federales que marcó un antes y un después en la vida de miles de residentes. Según Diego Barahona, editor de La Noticia, lo ocurrido constituyó “la mayor y más agresiva operación migratoria en la historia de Carolina del Norte”.  

Más de 370 personas fueron detenidas, aunque la inmensa mayoría carecía de antecedentes criminales, lo que contradice la versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que sostenía que el operativo estaba dirigido a individuos peligrosos. La Noticia solo pudo corroborar alrededor de 20 detenidos con historial, mientras que el DHS afirmó que eran 44, sin transparentar los casos. Para Barahona, esta opacidad confirma la naturaleza indiscriminada del operativo. 

Detenciones con perfil racial 

El periodista destacó que la desproporción es idéntica a lo visto en Chicago, donde un operativo similar arrojó más de 600 arrestos y el 97.4% de los detenidos no tenía antecedentes criminales. Esa cifra, insistió, desmiente de manera contundente la narrativa federal y evidencia un patrón de perfilamiento racial.  

Barahona no dudó en calificar lo ocurrido como “una cacería de migrantes”, porque los agentes se dividieron en unidades para detener a personas únicamente por su apariencia. “Salieron de cacería”, afirmó, subrayando que no existían órdenes judiciales específicas que justificaran los arrestos masivos. 

Ausentismo escolar 

El impacto más profundo se registró en el sistema educativo del condado de Mecklenburg. De los 44.000 estudiantes latinos, cerca de 30.000 no asistieron a clases en los días más intensos del operativo. Las familias se paralizaron por miedo a que los padres fueran detenidos al dejar o recoger a sus hijos en la escuela.  

El efecto dominó se extendió a toda la ciudad. Negocios semivacíos, obras paralizadas y calles desiertas reflejaron la magnitud del temor colectivo. Para Barahona, más que un operativo migratorio, se trató de un golpe emocional y económico que dejó a la comunidad en estado de vulnerabilidad. 

Impacto humano 

El líder empresarial Manolo Betancourt, propietario de la reconocida Manolo’s Bakery, relató que su teléfono no dejó de sonar. “Me llamaron trabajadores desesperados, madres preocupadas y familias enteras evaluando abandonar temporalmente la ciudad. Vivimos un ambiente de “toque de queda emocional” que desmanteló la vida cotidiana”, Betancur.  

Este emprendedor decidió cerrar su negocio hasta nuevo aviso. Y muchos otros negocios como Manolo’s Bakery vieron como las ventas se desplomaron, empleados pidieron no asistir al trabajo y el miedo se convirtió en la regla. Para él, lo ocurrido no habla solo de detenciones, sino de vidas suspendidas y de una comunidad obligada a reconstruir su sensación básica de seguridad. 

Vea la entrevista a Diego Barahona y Manolo Betancourt 


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