Fiscalía chavista revoca libertad de Guanipa y endurece el control político

EXCARCELACIONES SON UNA FARSA DEL RÉGIMEN

Redacción El Comercio de Colorado

La situación de los presos políticos en Venezuela ha retornado a un escenario de incertidumbre tras la recaptura del dirigente opositor Juan Pablo Guanipa, ocurrida apenas unas horas después de su excarcelación. A través de un comunicado oficial emitido este lunes 9 de febrero de 2026, el Ministerio Público confirmó que ha solicitado formalmente ante el tribunal competente la revocatoria de la medida cautelar que permitía su libertad.

La institución justifica esta acción alegando que se ha verificado un incumplimiento de las condiciones impuestas por el órgano jurisdiccional tras su salida de prisión el pasado domingo. El documento oficial emitido por la fiscalía subraya que las medidas cautelares otorgadas por los tribunales no representan una libertad plena, sino que están estrictamente condicionadas al cumplimiento de obligaciones específicas.

Según el organismo, el incumplimiento de estas condiciones faculta al sistema judicial para revocar o sustituir la medida previamente otorgada conforme a la legislación vigente. En este sentido, el Ministerio Público ha solicitado que Guanipa pase a un régimen de detención domiciliaria con el fin de resguardar el proceso penal en curso.Este procedimiento evidencia que las recientes excarcelaciones de presos políticos no garantizan seguridad jurídica definitiva.

Libertad condicional y revocable

Organizaciones de derechos humanos y la Plataforma Unitaria han advertido que lo que el régimen presenta como un gesto de amnistía funciona de facto como una libertad condicional y revocable. La recaptura de Guanipa, quien pasó 18 meses detenido tras ser acusado de delitos políticos en mayo de 2025, confirma que estas liberaciones están sujetas a la voluntad del aparato estatal y pueden ser revertidas si el liberado retoma actividades de denuncia.

En otras palabras, Guanipa y los demás liberados tendrían prohibido el emitir declaraciones consideradas incómodas para el regimen Chavista. La fragilidad de este proceso se ve acentuada por la falta de un marco legal sólido. Aunque la vocería oficial invoca el espíritu de un Programa de Convivencia Democrática y menciona una Ley de Amnistía, en la práctica no existe una ley aprobada y publicada en Gaceta Oficial.

El proyecto de ley presentado por Delcy Rodríguez solo ha superado una primera discusión y, según los borradores que circulan, el texto restringe su aplicación a episodios específicos, excluyendo diversos delitos y dejando las liberaciones supeditadas a decisiones administrativas o judiciales puntuales. Por su parte, el entorno del dirigente y líderes de la oposición han calificado el hecho como un secuestro.

Reacciones de Machado y Ramón Guanipa

Ante estos hechos, la líder opositora María Corina Machado denunció que Guanipa fue secuestrado en la urbanización Los Chorros por hombres fuertemente armados y vestidos de civil. Machado alertó que este tipo de acciones representan un grave retroceso y evidencian la ausencia de garantías para quienes son excarcelados bajo supuestas medidas de gracia. La dirigente exigió la libertad inmediata del exdiputado, señalando que el uso de la fuerza y la falta de identificación de los captores son características de un patrón de persecución política sistemática.

Finalmente, Ramón Guanipa, hijo del dirigente, describió la violencia del procedimiento al detallar que su padre fue emboscado por aproximadamente diez funcionarios que no contaban con identificación alguna. Según su relato, el dirigente fue interceptado mientras se movilizaba tras una actividad y lo subieron a la fuerza en un vehículo Toyota Corolla color plateado. La familia ha exigido una fe de vida inmediata, calificando el acto como un secuestro ejecutado por hombres armados que apuntaron a todos los presentes durante la captura.