Estados Unidos deportará a trabajadores de Hyundai a Corea del Sur

ICE ORGANIZA VUELO ESPECIAL TRAS REDADA MASIVA EN PLANTA DE GEORGIA

Redacción El Comercio de Colorado

La mayoría de los casi 500 detenidos en el operativo federal realizado el pasado jueves 4 de septiembre en una megaplanta de Hyundai en Georgia son trabajadores surcoreanos que estaban indocumentados o que no tenían permiso para trabajar en el país, según dijo la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).

En una rueda de prensa, Steven Schrank, agente especial a cargo de la oficina de HSI en Georgia y Alabama, explicó que los agentes ejecutaron una orden de allanamiento judicial en las instalaciones del fabricante de autos coreano como parte de una investigación penal sobre denuncias de “prácticas laborales ilegales y otros delitos federales graves”.

“Esta no fue una operación de inmigración donde los agentes llegan, detienen a personas y las ponen en autobuses. Esta es una investigación criminal de varios meses”, declaró Schrank. El operativo, considerado el mayor de su tipo en la historia del HSI, terminó con la detención de 475 trabajadores indocumentados o en situación irregular en la planta de Bryan, a 30 millas al oeste de Savannah.

Muchos de ellos habían ingresado con visas de exención para turismo o negocios y se quedaron más allá del tiempo permitido. Los detenidos fueron trasladados al Centro de Procesamiento de Folkston, en el sureste de Georgia, y permanecen bajo custodia de ICE. Testigos informaron que cientos de agentes federales irrumpieron en las instalaciones en vehículos militares todoterreno, generando pánico entre los empleados.

Algunos de los cuales intentaron huir. Videos en redes sociales muestran a trabajadores escalando cercas, corriendo por las instalaciones y escondiéndose en zonas boscosas cercanas. Las autoridades indicaron que, aunque hubo algunos incidentes, nadie resultó gravemente herido.

Tensión diplomática y respuesta de Corea del Sur

El gobierno surcoreano expresó preocupación por el operativo y pidió a Estados Unidos garantizar los derechos de sus ciudadanos. El Ministerio de Exteriores de Corea del Sur envió personal consular a Georgia y formó un equipo de respuesta para atender a los detenidos. De acuerdo con CNN, los trabajadores actualmente detenidos serán deportados a Corea del Sur en un vuelo especial organizado por ICE.

Esta operación forma parte de un proceso aprobado por un tribunal federal y busca repatriar rápidamente a la mayoría de los detenidos, que son ciudadanos surcoreanos. Las autoridades estadounidenses están revisando cada caso antes de ejecutar las expulsiones, pero las primeras deportaciones ya comenzaron, reflejando la política estricta de la administración en contra del empleo ilegal.

Analistas señalan que este plan de deportación podría aumentar la tensión diplomática entre Washington y Seúl, que ha pedido transparencia en el proceso y garantías de trato justo para los trabajadores.