EE.UU. emite alerta global para norteamericanos por guerra con Irán

ENCUESTAS REFLEJAN TEMOR MUNDIAL POR ESCALADA EN ORIENTE MEDIO

La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán sigue escalando y genera alarma global. El Departamento de Estado emitió una advertencia de seguridad para ciudadanos norteamericanos en todo el mundo, mientras crece la preocupación pública por el conflicto. Jerusalén vive un cierre histórico de sitios sagrados, surgen voces en EE. UU. contra la guerra y aumenta el riesgo de una crisis regional con impacto global.

EE. UU. lanza alerta global de seguridad

El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una alerta mundial instando a sus ciudadanos a extremar precauciones ante el aumento de tensiones vinculadas a Irán y sus aliados. La advertencia aplica especialmente para Oriente Medio, aunque también señala riesgos en otras regiones. Las autoridades advierten que instalaciones diplomáticas estadounidenses han sido objetivo de ataques.

El comunicado indica también que grupos afines a Irán podrían dirigir acciones contra intereses de Estados Unidos en cualquier parte del mundo. Esto incluye posibles amenazas a ciudadanos y empresas vinculadas al país. Además, se alertó sobre cierres intermitentes del espacio aéreo, lo que podría provocar interrupciones en vuelos internacionales y afectar los planes de viaje.

El gobierno recomienda seguir las indicaciones de embajadas y consulados. El Departamento de Estado también pidió a los ciudadanos registrarse en sistemas de alerta y revisar constantemente las actualizaciones oficiales, en un contexto que consideran volátil y en rápida evolución.

Encuestas reflejan temor en EE. UU.

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Las últimas encuestas de marzo de 2026 muestran un electorado estadounidense profundamente dividido y preocupado por la escalada militar tras la Operación “Epic Fury” contra Irán, con una mayoría que desaprueba la intervención militar y rechaza de manera tajante el envío de tropas terrestres. Según Quinnipiac University, el 53 % de los votantes se opone a las acciones militares. Mientras que el 40 % las respalda.

En el caso del despliegue de soldados, el 74 % está en contra, incluyendo al 95 % de demócratas, 75 % de independientes y 52 % de republicanos. Encuestas de Emerson Polling reflejan que el 47 % se opone a los ataques y el 40 % los apoya, mientras que el 63 % teme que el conflicto pueda derivar en una guerra mundial, el 77 % considera probable un ataque terrorista en EE. UU. como represalia.

Mientras, el 74 % está preocupado por el impacto económico en el precio de la gasolina y el petróleo. La opinión pública también refleja la creciente polarización partidista. Los demócratas rechazan casi en su totalidad la guerra; los republicanos mantienen un respaldo alto hacia las decisiones del gobierno; e independientes son el grupo clave, con un 60 % que duda de que exista un plan claro para manejar la situación, mostrando así un país dividido entre la preocupación por la seguridad nacional y el cansancio ante un conflicto que se extiende.

Crece oposición a la guerra en EE.UU.

Dentro de Estados Unidos, comienzan a surgir voces críticas frente al conflicto. El exdirector del Centro Nacional contra el Terrorismo, Joe Kent, ha iniciado una campaña para que el presidente Donald Trump escuche posiciones contrarias a la guerra. Kent sostiene que Irán no representaba una amenaza inminente y advierte que una escalada militar podría tener consecuencias graves para Estados Unidos.

También expresó preocupación por un posible despliegue de tropas terrestres.El exfuncionario ha llevado su mensaje a plataformas conservadoras, buscando influir en la base política del trumpismo y abrir un debate interno sobre la estrategia militar. Sus declaraciones reflejan una división creciente dentro del propio espectro político estadounidense, en medio de un conflicto que aún no tiene una duración definida.

Jerusalén vive cierre histórico religioso

El impacto del conflicto también se siente con fuerza en el ámbito religioso. La Ciudad Vieja de Jerusalén enfrenta un cierre sin precedentes de sus principales sitios sagrados, algo que no se veía desde hace décadas. Las autoridades israelíes han restringido el acceso únicamente a residentes y han prohibido reuniones de más de 50 personas, lo que hace inviables procesiones tradicionales como el Vía Crucis.

Los recientes impactos de misiles cerca de zonas religiosas han elevado las medidas de seguridad, afectando tanto a la comunidad local como a visitantes internacionales. Líderes religiosos negocian con las autoridades para permitir ceremonias limitadas a puerta cerrada, pero por ahora el acceso para fieles y peregrinos sigue completamente restringido, en un escenario que refleja la magnitud de la crisis.