CUENTA CON DEFENSA ÉLITE Y MILE HIGH A SU FAVOR
Sin su mariscal estelar, pero con identidad, defensa y tradición, Denver buscará una vez más abrirse camino hacia el Super Bowl.
Redacción El Comercio de Colorado
Los Denver Broncos volverán a ser protagonistas este domingo 25 de enero cuando disputen la final de la Conferencia Americana 2025, un escenario que conocen bien y que refuerza su estatus como una de las franquicias más sólidas de la AFC. Será la undécima vez que Denver juegue por el título de conferencia, un logro que pocos equipos pueden presumir y que confirma la vigencia de su tradición ganadora.
El camino hasta esta final no ha sido sencillo. Los Broncos llegan como el sembrado número uno de la AFC, con marca de 14-3 en temporada regular, respaldados por un equipo balanceado y una defensa de élite. En la ronda divisional protagonizaron un duelo memorable al vencer 33-30 a los Buffalo Bills en tiempo extra, en un juego de ida y vuelta que reafirmó el carácter del equipo dirigido por Sean Payton.
Con línea defensiva capaz de cambiar el partido
Sin embargo, la gran sombra sobre Denver es la ausencia de su mariscal de campo titular, Bo Nix. El joven pasador sufrió una fractura de tobillo derecho en el tiempo extra ante Buffalo y quedó descartado para el resto de los playoffs. La lesión obligará a los Broncos a enfrentar el partido más importante del año sin el jugador que lideró una campaña regular brillante, con casi 4,000 yardas aéreas y 25 pases de anotación.
Aun así, el panorama no es del todo adverso. Denver ha construido su éxito sobre una defensa dominante, que permite alrededor de 18 puntos por partido, ubicándose entre las tres mejores de la NFL. A eso se suma un ataque terrestre sólido y una línea defensiva capaz de cambiar partidos con capturas e intercepciones oportunas, como ocurrió ante Josh Allen en la ronda divisional.
Jarrett Stidham toma el control
El encargado de tomar los controles será Jarrett Stidham, un mariscal con experiencia como suplente, que conoce el sistema y ha tenido participación en momentos clave. No será su primera prueba bajo presión, aunque ahora el reto es mayúsculo: conducir a los Broncos a un Super Bowl sin margen de error. El rival será New England Patriots, un viejo conocido en finales de conferencia.
Denver y Nueva Inglaterra se han enfrentado tres veces en este escenario, todas en Mile High, con ventaja histórica para los Broncos, que han ganado dos de esos duelos. La localía vuelve a ser un factor clave, con la altitud de Denver y una afición que suele marcar diferencia. Con ocho títulos de la AFC en su historia y un impresionante porcentaje de victorias en finales de conferencia (.800), los Broncos afrontan este desafío con confianza.
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