ICE INFORMA QUE NO ERA OBJETIVO DEL ARRESTO
Por Patrick Whittle, Leah Willingham y Jack Brook/ The Associated Press
El automovilista muerto a tiros por oficiales de ICE en Maine el lunes no era el objetivo de la orden de arresto que los agentes ejecutaban, según declaró el senador Angus King que le informó el secretario de Seguridad Nacional, Mullin. Es la segunda vez en una semana que agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) utilizan fuerza letal y al menos la novena desde que el presidente Donald Trump comenzó su ofensiva migratoria. Grupos defensores de los derechos de los inmigrantes identificaron al hombre asesinado como un joven de 26 años nativo de Colombia. King señaló que Mullin le comunicó que el oficial abrió fuego después de que el hombre intentara usar su vehículo como un arma contra los agentes que lo perseguían en Biddeford.
Un oficial de inmigración federal mató a tiros a un automovilista en Maine el lunes, siendo la segunda vez en una semana que agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas utilizan fuerza letal y al menos la novena vez desde que el presidente Donald Trump inició su ofensiva migratoria.
Grupos de derechos de los inmigrantes identificaron al hombre fallecido como un ciudadano nativo de Colombia de 26 años.
Las autoridades federales guardaron silencio sobre los hechos que condujeron al tiroteo, pero el senador estadounidense Angus King dijo que el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, le informó que el oficial abrió fuego luego de que el hombre intentara usar su vehículo como arma contra los agentes de ICE en Biddeford, una ciudad costera a unas 15 millas (24 kilómetros) al suroeste de Portland.
“Estaba en un vehículo: avanzó en el vehículo, y el término que utilizó el secretario fue que ‘armó’ el vehículo (lo usó como arma) y recibió un disparo de un agente de ICE”, explicó King.
King, senador independiente por Maine, añadió que Mullin también le confió que los oficiales estaban en Biddeford para cumplir una orden de arresto, pero que esta no era para la persona que recibió los disparos.
King precisó que Mullin le indicó que la información preliminar que señalaba al hombre como el objetivo de la acción policial era incorrecta. Comentó que Mullin “recibió nueva información y, cuando la tuvo, me llamó para decírmelo”.
La senadora Susan Collins, republicana por Maine, informó que Mullin le comunicó que la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional está investigando el caso en cooperación con el FBI.
Se dejaron mensajes solicitando comentarios a ICE, a la oficina del inspector general y al Departamento de Seguridad Pública de Maine.
La fiscalía general de Maine, que también está investigando, declaró que los testimonios iniciales sugieren que el automovilista intentaba huir en dirección al agente. La oficina señaló que el agente que lo mató ha sido puesto en licencia.
Testigo afirma haber escuchado al conductor decir: ‘Intenté parar’
Daniel Boucher relató que miró por la ventana de su tercer piso tras escuchar un sonido de “pop, pop, pop” y vio a un auto pequeño “girado a 90 grados con respecto a la acera” con una camioneta SUV detrás. El conductor estaba herido y el auto comenzó a avanzar por la calle hasta que la SUV lo golpeó de nuevo, relató Boucher.
“Su rostro estaba ensangrentado. Su cabeza estaba ensangrentada”, recordó Boucher, conmovido. “Escuché claramente a la víctima decir: ‘Intenté parar’, lo escuché claramente decir eso”.
Boucher mencionó que vio a un oficial de ICE llevar un maletín médico hacia donde estaba tendido el hombre antes de que llegaran una ambulancia y un camión de bomberos. En un momento dado, indicó Boucher, el agente que le disparó al hombre caminó cerca de él.
“Estaba muy alterado emocionalmente y simplemente le reclamé con fuerza, él me miró y dijo: ‘Intentó atropellarme’, o algo por el estilo”, narró Boucher. “No recuerdo sus palabras exactas”.
El hombre estaba autorizado para trabajar en EE. UU., aseguran activistas
Dos grupos de activistas —la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Maine y ¡Presente!— afirmaron que el hombre asesinado contaba con autorización para trabajar en los Estados Unidos.
Tras el tiroteo, su familia se puso en contacto con la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes, pero aún no están preparados para hablar públicamente sobre el suceso, declaró la directora ejecutiva del grupo, Mufalo Chitam.
Mary Hayes, quien vive cerca de donde ocurrió el tiroteo, comentó que el hombre residía en las inmediaciones junto a su esposa y su hija.
“Vi a una esposa caer de rodillas mirando el cuerpo sin vida de su esposo en el suelo”, narró Hayes a la AP mientras sostenía un trozo de cartón con la frase “No ICE Stop ICE” escrita en él. “Vi a una niña pequeña llorando con una mochila rosa puesta porque nunca volverá a ver a su padre”.
La Embajada de Colombia comunicó que está en contacto con las autoridades estadounidenses y “trabajando para confirmar formalmente la identidad y nacionalidad de la persona”.
Video de seguridad pero sin imágenes de cámaras corporales
Cory Poulin, cuya familia administra una lavandería cerca del lugar de los hechos, relató a la AP que las cámaras de seguridad del negocio capturaron imágenes del auto del hombre avanzando hacia la intersección después de que se efectuaran los disparos. Otras imágenes del lugar mostraban al auto dando vueltas en círculos y con impactos de bala en el parabrisas.
Mencionó que la Policía Estatal de Maine le solicitó no difundir el video públicamente.
Los agentes involucrados en el tiroteo no portaban cámaras corporales, apuntó King.
“La pregunta es: ¿Qué hizo con su vehículo?”, cuestionó King. “¿Estuvieron amenazados los oficiales? ¿Ascendieron las amenazas a un nivel que justificara el uso de fuerza letal?”.
Manifestantes contra ICE se concentran cerca del lugar
Docenas de manifestantes críticos de ICE y de la continua ofensiva migratoria de Trump se congregaron en Biddeford a las pocas horas del tiroteo.
Amy Goodman, proveniente de la cercana localidad de Wells, llegó con un cartel que decía “Dejen de matarnos” y lo dirigió hacia los policías que trabajaban en la escena.
“Lamentablemente, es algo que estamos viendo mucho más a menudo últimamente, y estoy furiosa por ello”, expresó Goodman, quien vestía una camiseta con la frase “ICE es mejor cuando se le aplasta”.
La policía bloqueó el acceso a la escena del tiroteo, que se encuentra en un vecindario compuesto principalmente por viviendas multifamiliares, iglesias y comercios. Varios manifestantes permanecieron cerca, algunos de ellos portando pancartas que condenaban la presencia de ICE en la comunidad y en el estado.
“Estamos de luto, estamos furiosos y no permitiremos que su muerte sea tratada como algo rutinario o inevitable”, sentenció Chitam. “¿Cuánto daño más deben soportar nuestras comunidades antes de que quienes tienen el poder de actuar reconozcan que esto ha ido demasiado lejos?”.
Un reciente repunte en la ofensiva migratoria de Trump
El 7 de julio, un oficial de ICE mató a tiros a Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, en Houston, luego de que agentes federales que conducían vehículos sin logotipos oficiales lo persiguieran mientras trasladaba a su cuadrilla de construcción hacia un lugar de trabajo.
Los tiroteos ocurren en medio de la presión del gobierno de Trump por llevar a cabo su agenda de deportaciones masivas. Durante un período de cinco días a finales de junio, ICE arrestó a más de 10,000 personas.
Las cifras indican que, si bien el gobierno ya no se está enfocando en ciudades individuales, los arrestos van en aumento. Los esfuerzos de aplicación de la ley del gobierno fueron ampliamente condenados el invierno pasado tras los homicidios de Alex Pretti y Renee Good en Minnesota.
“Más que cualquier otra cosa, quiero saber: ¿Por qué están en Maine?”, cuestionó la representante Chellie Pingree, demócrata por Maine, en un video en las redes sociales.
Centenares de arrestos de ICE en Maine desde el regreso de Trump
ICE mantuvo una presencia significativa en Maine a principios de este año, lo que motivó diversas protestas. Posteriormente, a finales de enero, los funcionarios de inmigración declararon que habían suspendido las “operaciones mejoradas” en Maine tras registrarse cientos de arrestos.
Un portavoz de Seguridad Nacional señaló en ese momento que algunos de los arrestos en Maine correspondían a personas “condenadas por delitos horribles”, incluidos asalto agravado y poner en peligro el bienestar de un menor.
Los registros judiciales muestran que, si bien algunos tenían condenas por delitos graves, otros tenían procesos de inmigración sin resolver o habían sido arrestados pero nunca condenados por un delito.
ICE arrestó a 546 personas en Maine entre el inicio del segundo mandato de Trump y el 11 de marzo de 2026, los datos más recientes disponibles, de acuerdo con las estadísticas de arrestos de ICE proporcionadas al Proyecto de Datos de Deportación de la Universidad de California, Berkeley, y analizadas por la AP.
Cerca del 45% de los arrestados tenían antecedentes penales. Durante el período equivalente de 416 días antes de que Trump asumiera el cargo, aproximadamente el 69% de los arrestados tenían antecedentes penales, según muestran los datos.

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