Ábrego García en libertad condicional en EE.UU.

ASEGURA SER PRESIONADO CON DEPORTACIÓN A UGANDA

Redacción Agencia Efe

El salvadoreño Kilmar Abrego García fue liberado de una cárcel en Tennessee, a la espera de que se desarrolle un juicio de cargos federales por tráfico de personas y un proceso de deportación. Esto ocurre después que el Gobierno del presidente Donald Trump se viera obligado a regresarlo a EE. UU, informaron sus abogados.

Abrego García afirma que el Departamento de Justicia de EE. UU (DOJ) utilizó la amenaza de deportación a Uganda para obligarlo a declararse culpable. Los abogados de Abrego declararon en un documento que el DOJ está presionando para que acepte declararse culpable de tráfico de personas y un caso migratorio prometiéndole deportarlo a Costa Rica.

Le indican que de llegar a ese otro país quedaría libre de prisión, una vez que cumpla cualquier condena penal. ” El Gobierno presentó una carta al abogado de Abrego confirmando que podría vivir libremente en ese país, que lo aceptaría como refugiado o le otorgaría la residencia, y prometiéndole no devolverlo a El Salvador”, indicaron los abogados.


Enfrenta juicio

Abrego García, quien pasó casi tres meses en una prisión en El Salvador tras ser enviado allí “por error” y fue traído de regreso a EE.UU., se encontraba detenido en Nashville, Tennessee. El gobierno lo llevó a ese estado sureño para que enfrentara un proceso por presuntamente transportar a personas indocumentadas dentro de EE.UU.

“Hoy, Kilmar Abrego García es un hombre libre”, declaró en un comunicado Sean Hecker, abogado defensor del inmigrante. El salvadoreño se encuentra camino a Maryland para reunirse con su familia, tras ser arrestado, deportado y posteriormente encarcelado, “ilegalmente”, remarcó el jurista.

La libertad condicional de Abrego García marca un nuevo capítulo en la saga que comenzó en marzo pasado cuando el Gobierno del presidente Donald Trump lo deport. Esa deportación ocurrió a pesar de que un juez de inmigración le había permitido quedarse en el país, mientras revisaba su caso.

Reacción de Noem

La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, reaccionó a la liberación refiriéndose a Abrego nuevamente como “un monstruo”. Noem afirmó que su liberación es una muestra de “desprecio” por parte del juez a la “seguridad de los ciudadanos americanos”.

Noem insistió en que el Gobierno estadounidense tiene pruebas para acusar penalmente al salvadoreño. El Departamento de Justicia de EE.UU. (DOJ) presentó cargos contra Abrego García por presunto tráfico humano, tras verse obligado -por una orden judicial- a traerlo de regreso a Norteamérica.

Luego el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) lo amenazó con detenerlo para deportarlo una vez más si era dejado en libertad condicional para enfrentar su proceso penal. “Todo debido a la arremetida del Gobierno contra quien tuvo el coraje de luchar contra los ataques de la Administración al Estado de derecho”, valoró Hecker.


Se defiende


Abrego García deberá enfrentar en libertad dos procesos en dos cortes federales. En el caso penal por tráfico de indocumentados, sus abogados solicitaron a principios de esta semana a la corte de Tennessee desestimar la acusación al argumentar persecución por parte del Departamento de Justicia.

Los abogados han presentado una denuncia de Erez Reuveni, un exfiscal del DOJ, quien afirma haber sido despedido por negarse a presentar un escrito engañoso en el caso. “Este caso es el resultado del esfuerzo para castigarlo por tener la audacia de defenderse, en lugar de aceptar una brutal injusticia”, escribió su defensa.

El juez Waverly Crenshaw, encargado del caso, ordenó al Gobierno Trump moderar los comentarios contra el salvadoreño para garantizar un juicio justo. Los abogados de Abrego, quien ha vivido por más de una década en Maryland junto a su esposa e hijos, se quejaron por los comentarios “incendiarios” que Noem, ha hecho sobre el acusado.

Evitar influenciar al jurado

“Tiene un historial de toda una vida de tráfico de personas y de aprovecharse de menores, solicitándoles pornografía, fotos de ellos desnudos, abusando de su esposa, abusando de otros inmigrantes ilegales, extranjeros que estaban en este país, mujeres que estaban bajo su cuidado mientras él las traficaba”, dijo la secretaria del DHS.

“Es un ser humano horrible y un monstruo, y nunca debería ser liberado”, añadió la secretaria Noem. Otros funcionarios de la Administración también han tachado al inmigrante salvadoreño de “criminal peligroso”. La defensa en el caso penal afirmó que esos comentarios tenían el potencial de “manchar el jurado”.

La defensa del salvadoreño en su caso en un tribunal de Maryland también ha luchado contra las acusaciones del Gobierno para deportarlo a pesar de que tenía un permiso de trabajo válido hasta 2029 y un proceso en una corte de inmigración. El Ejecutivo emprendió una campaña para vincularlo con la pandilla MS-13.

Caso notorio

Esta acusación ocurría a pesar de que no había sido acusado -hasta entonces- de delitos en Estados Unidos. El caso de Abrego consiguió notoriedad entre los opositores al Gobierno Trump y los grupos de defensa de los derechos humanos, tras ser enviado a una cárcel de máxima seguridad de El Salvador junto a cientos de venezolanos.

Su expediente se convirtió en un ejemplo de los “abusos” por parte de la Administración republicana a migrantes, en medio de su plan de deportaciones masivas, según han denunciado organizaciones defensoras de los derechos humanos.