El presidente ejecutivo de la Federación Mexicana de Fútbol, Mikel Arriola (derecha), y el nuevo director técnico de la selección nacional, Rafael Márquez, posan para una fotografía durante una conferencia de prensa en la Ciudad de México, el jueves 10 de septiembre de 2026. (Foto AP/Fernando Llano)
SU RETO ES LLEVARLO AL MUNDIAL 2030
Carlos Rodríguez/ AP
Como jugador, Rafael Márquez no pudo llevar a la selección de México más allá de los cuartos de final del Mundial. Ahora ese es su objetivo como entrenador. El ex astro del Barcelona fue presentado el jueves como el nuevo técnico del Tri, con la mira puesta en clasificar al equipo para el Mundial 2030.
Márquez, de 47 años, releva en el cargo a Javier Aguirre con quien trabajó como ayudante de campo desde agosto de 2024 hasta la eliminación del equipo al perder ante Inglaterra en los octavos de final del reciente Mundial. “Estoy agradecido con que Javier que me abriera las puertas de su cuerpo técnico para aprender del mejor entrenador que ha tenido México”, señaló Márquez.
“No voy a trabajar desde cero, hay continuidad, hay una base muy importante que me tiene ilusionado de hacer crecer a esta selección”, señaló Márquez. El nuevo técnico debutará el próximo 26 de septiembre en un partido amistoso contra Colombia en el estadio M&T Bank de Baltimore.
El Tri después se medirá a Perú el 29 de septiembre en el Sports Illustrated Stadium de Harrison, Nueva Jersey. También jugará contra Estados Unidos el 3 de octubre en el State Farm Stadium de Glendale, Arizona; y frente a Chile el 6 de octubre en el Memorial Coliseum de Los Ángeles.
Como sus colaboradores, Márquez eligió a Andrés Guardado, de 39 años, quien se retiró a mediados del año pasado y trabajaba como ayudante del cuerpo técnico de las juveniles del Betis de España. Márquez y Guardado fueron compañeros en la selección mexicana durante cuatro Copas del Mundo, la última en Rusia 2018.
Además de Guardado, nombró a Juan Manuel Lillo y Vidal Paloma como auxiliares técnicos, mientras que Xabier Mancisidor serán el entrenador de porteros y Pol Lorente el preparador físico. Todos, menos el “Principito” Guardao, son españoles. Como jugador de la selección, Márquez disputó cinco mundiales, ganó la Copa Confederaciones 1999 y obtuvo los títulos de la Copa Oro en 2003 y 2011.
En Europa jugó con el Mónaco, pero destacó más con el Barcelona, donde se ganó el apodo del “Káiser de Michoacán” y obtuvo dos títulos de la Liga de Campeones, cuatro Ligas de España, un Mundial de Clubes, una Supercopa de Europa, una Copa del Rey y tres Supercopas de España.
“He vivido una carrera extraordinaria como jugador y ahora la responsabilidad que tengo es mayor, es otra etapa, una responsabilidad más grande, pero ya quiero estar en cancha para transmitir lo que puedo. Ojalá pueda tener el éxito que tuve también como jugador”, añadió.
En México debutó y concluyó su carrera con el Atlas y fue bicampeón de Liga MX con el León. Inició su carrera como entrenador en las categorías de formación del Real Alcalá y posteriormente al frente del Barça Atlètic, el filial del Barcelona, donde dirigió 82 partidos en dos temporadas en los que conquistó 40 victorias, 21 empates y 21 derrotas.
“Estoy muy ilusionado de tomar esta responsabilidad hoy aquí. No voy a partir de cero, ya conozco a jugadores y el entorno me he cobijado de un grupo de gente con experiencia que han estado en máximos niveles y es lo que queremos: llevar a la selección a otro nivel”, dijo Márquez. “Lo que mostramos en el Mundial es algo que queremos seguir continuando, que los chicos puedan dar su máximo y que la gente se pueda identificar con su selección eso es lo principal”, concluyó.

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