ANALIZA Y HACE CONSULTAS SOBRE SU DECISIÓN
Aamer Madhani y Michelle Price/ Associated Press
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo una reunión con sus asesores en la Casa Blanca el viernes, pero aún no ha tomado una decisión sobre si avanzar con un acuerdo para extender el alto el fuego con Irán y reabrir el estrecho de Ormuz. Irán señaló que el acuerdo no se ha finalizado. Antes de la reunión, Trump dijo que buscaba tomar una “determinación final”.
Más tarde, un alto funcionario del gobierno dijo que la reunión de aproximadamente dos horas con asesores de seguridad nacional había concluido sin una decisión. El funcionario, que no estaba autorizado a hacer comentarios públicos y habló bajo condición de anonimato, afirmó que Trump sólo firmaría un acuerdo que “satisfaga sus líneas rojas” y frene las ambiciones nucleares de Irán.
Trump confirmó conversaciones de alto nivel un día después de que The Associated Press y otros medios noticiosos informaran que negociadores estadounidenses e iraníes habían pactado un convenio tentativo. El acuerdo extendería el frágil alto el fuego durante 60 días mientras se sostienen nuevas conversaciones sobre el programa nuclear iraní.
Trump escribió en redes sociales que “Irán debe aceptar que nunca tendrá un arma o una bomba nuclear”. Dijo que el estrecho de Ormuz debe reabrirse para la navegación internacional y que todas las minas marinas deben ser destruidas. El principal negociador de Irán afirmó el viernes que su país “no confía en garantías ni en palabras”, sólo en acciones, subrayando la persistente desconfianza después de que Estados Unidos e Israel atacaran a Irán dos veces durante el último año mientras participaba en negociaciones.
El tema nuclear sigue sin resolverse
“No se dará ningún paso antes de que la otra parte actúe”, escribió Mohammad Bagher Qalibaf en X. “No obtenemos concesiones mediante conversaciones, sino mediante misiles”. Más tarde, pero antes de que concluyera la reunión de Trump, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baghaei, dijo a una emisora estatal que el acuerdo “aún no se ha finalizado”. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó el jueves que los negociadores intentaban fijar términos generales sobre el programa nuclear de Irán, y que los detalles se concretarían en las conversaciones posteriores.
Sin embargo, Baghaei afirmó el viernes que los funcionarios iraníes estaban “centrados en el fin de la guerra y no están discutiendo los detalles del plan nuclear en este momento”. Irán también quiere que cualquier acuerdo incluya una tregua entre Israel y el grupo político-paramilitar Hezbollah en Líbano, donde los combates se han intensificado pese a un alto el fuego nominal. Y la República Islámica ha estado exigiendo la liberación de miles de millones de dólares en fondos congelados.
Ebrahim Azizi, quien encabeza la comisión de seguridad nacional del parlamento iraní y es cercano a los principales líderes, publicó en redes sociales el viernes que Irán “establece los términos: efectivo por efectivo, crédito por crédito, nada por nada”. La República Islámica tiene 440,9 kilogramos (972 libras) de uranio enriquecido hasta una pureza del 60%, un corto paso técnico respecto de los niveles de grado armamentístico del 90%, según el Organismo Internacional de Energía Atómica.
Irán, que desde hace tiempo sostiene que su programa nuclear es pacífico, no se ha comprometido públicamente a renunciar a la reserva. Se cree que está enterrada bajo tres instalaciones nucleares que resultaron gravemente dañadas por ataques de Estados Unidos el año pasado.
El acuerdo reabriría el estrecho de Ormuz
Trump retomó el viernes su demanda intermitente de que se retire la reserva nuclear como parte de un acuerdo. El material sería desenterrado por Estados Unidos, en coordinación con Irán y el OIEA, “y destruido”, publicó. En el memorando propuesto queda claro que Irán no podrá imponer peajes en el estrecho de Ormuz y que tendrá que retirar todas las minas de la vía marítima en un plazo de 30 días, según un funcionario estadounidense que no estaba autorizado a hacer comentarios públicos y habló bajo condición de anonimato.
En virtud del acuerdo tentativo, Estados Unidos levantaría gradualmente su bloqueo naval sobre los puertos iraníes y también aceptaría flexibilizar sanciones, lo que permitiría a Irán vender más de su petróleo.Baghaei dijo que Irán y Omán, que se encuentran en lados opuestos del estrecho, lo gestionarían y “adoptarían mecanismos” para el tránsito a través de él, “basados en sus propios intereses nacionales y los intereses de la comunidad internacional”.
Los ministros de Relaciones Exteriores de ambas naciones discutieron el asunto por teléfono a primera hora del viernes, según el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, quien escribió en X que había expresado solidaridad “frente a cualquier amenaza”. El miércoles, Trump advirtió a Omán —un aliado de Estados Unidos— que no celebre ningún acuerdo con Irán para compartir el control del estrecho o Estados Unidos “tendrá que volarlos”.
Irán cerró de facto el estrecho desde que Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque sorpresa el 28 de febrero, en el que murió el líder supremo de Irán y otros altos funcionarios. Antes de eso, la vía marítima estaba abierta al tráfico internacional, y por ella transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas natural comercializados en el mundo.El cierre del estrecho ha provocado aumentos en los precios del combustible y otros bienes, con efectos que se perciben mucho más allá de Oriente Medio.
Irán ha dicho que está dejando pasar a algunos buques comerciales —alrededor de dos docenas al día en los últimos días, frente a más de 100 diarios antes de la guerra—. Pero la República Islámica también ha cobrado peajes por lo menos a algunos barcos y estableció a inicios de este mes una agencia formal de control, lo que impulsó una nueva ronda de sanciones de Estados Unidos esta semana.
La agencia, llamada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, condenó las sanciones el viernes, pero las consideró una señal de su propio “desempeño positivo”. Desde que comenzó el alto el fuego hace unas siete semanas, Estados Unidos e Irán han intercambiado ataques y acusaciones de violaciones del acuerdo. Pero no han vuelto a lanzar hostilidades a gran escala y han mantenido las negociaciones.

otras noticias
EEUU bombardea blancos militares iraníes
Tina Peters sale en libertad pero con condiciones
De la Espriella y Cepeda, a segunda vuelta