PERDIÓ EL TERCERO DE LA SERIE
Howard Mejía/ En la recta final
Tres juegos consecutivos perdiendo. Un marcador de 112 a 96 que no admite excusas. Y una serie que se pone 3 a 1 a favor de unos Minnesota Timberwolves que en este momento son, sin discusión, el mejor equipo de esta eliminatoria. Denver está contra la pared. El Juego 5 es el lunes en el Ball Arena. Y no hay mañana.
Con Edwards y DiVincenzo limitados por lesión, muchos esperaban que fuera la noche ideal para que Denver tomara aire y recortara en la serie. Minnesota, sin embargo, tiene demasiado. Dosunmu se erigió esta noche como el nuevo lobo alfa, completando la que probablemente sea la actuación de su vida. Donde había un hueco, Dosunmu aparecía.
Donde había una duda defensiva de Denver, Dosunmu encontraba la respuesta. Rudy Gobert fue un muro impenetrable en la pintura, controlando el rebote y anulando cualquier intento de penetración. Naz Reid y Bones Hyland salieron del banco enchufados, con la energía y el descaro de jugadores que saben que están a un paso de eliminar al tercero del Oeste.
Minnesota tiene profundidad, tiene hambre y tiene la mentalidad ganadora que en este momento brilla por su ausencia en el lado de Denver. Porque la realidad es esta: los Nuggets llevan tres juegos sin alma. Christian Braun y Cameron Johnson siguen desaparecidos, incapaces de aportar el mínimo que esta serie les exige.
Spencer Jones no justifica sus minutos en cancha. La rotación es corta, el cansancio físico pasa factura en el último cuarto y la producción de Murray y Jokić baja inevitablemente cuando el equipo no tiene profundidad para mantener el ritmo. Los tiros de larga distancia, arma letal durante toda la temporada regular, siguen sin aparecer en los momentos críticos.
Es un problema colectivo que Adelman debe resolver antes del lunes. La solución puede estar en quienes esperan su oportunidad en el banco. Valanciunas, Nnaji y Strawther demostraron durante la racha de doce victorias que pueden impactar partidos. En este momento, con la banca titular fallando, darles minutos no es una apuesta arriesgada, es una necesidad.
Difícilmente podrían hacerlo peor que algunos de los que están jugando ahora mismo.
Pero más allá de la táctica, el problema de fondo es mental. Las declaraciones de McDaniels tras el Juego 2 calaron hondo en un equipo que no ha sabido gestionar la presión. La fragilidad psicológica que se ve en la cancha no es casual.
Y el cuerpo técnico tiene trabajo urgente que hacer antes del Juego 5, tanto en la pizarra como en el vestuario. Sin embargo, hay razones para no perder la esperanza. Este equipo ya ha estado aquí antes. Remontar un 1 a 3 es prácticamente un milagro estadístico, pero Denver tiene la experiencia, tiene a Jokić, tiene a Murray en modo playoffs.
Y el Nuggets tiene al Ball Arena, que el lunes va a ser una caldera. Las probabilidades dicen 82.2% a favor de los Nuggets en el Juego 5. La serie no está muerta. Pero necesita al mejor Denver, no al que hemos visto en los últimos tres partidos. El lunes no hay excusas. No hay mañana. Solo queda una cosa: ganar.

ENFRETAMIENTO FUERA DE LA CANCHA EN MINNEAPOLIS| Jugadores de los Timberwolves de Minnesota y los Nuggets de Denver se enfrascan en un altercado durante la segunda mitad del cuarto juego de una serie de playoffs de baloncesto de la NBA de primera ronda. (AP Foto/Abbie Parr)

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