Cabalgata Villista une a jinetes pese a tensiones políticas 

Cabalgata Villista une a jinetes pese a tensiones políticas 

(Fotos/Morgan Smith) 

TRADICIÓN QUE CRUZA FRONTERAS 

Por Morgan Smith

Morgan-smith@comcast.net 

En medio de tensiones políticas entre Estados Unidos y México, la Cabalgata Binacional Villista vuelve a demostrar que la historia también puede unir. Mientras líderes como Donald Trump y Claudia Sheinbaum mantienen diferencias, decenas de jinetes y amazonas se reúnen entre Palomas, Chihuahua, y Columbus, Nuevo México, para celebrar una tradición marcada por el respeto mutuo y la memoria histórica. 

El evento tiene raíces profundas que se remontan al 9 de marzo de 1916, cuando el general mexicano Pancho Villa, cuyo nombre real era José Doroteo Arango Arámbula, cruzó la frontera con sus tropas para atacar Columbus. El objetivo incluía apoderarse de caballos y enfrentar al Tercer Regimiento de Caballería de EE.UU. Decenas de combatientes mexicanos murieron, así como 18 estadounidenses, en un episodio que marcó la historia de ambos países. 

Cabalgata Villista une a jinetes pese a tensiones políticas 

Respuesta inmediata del gobierno estadounidense  

El entonces presidente Woodrow Wilson ordenó una expedición militar para capturar a Villa. Esa incursión militar estuvo encabezada por el general John J. Pershing. Aunque la misión no logró su objetivo, dejó aprendizajes clave para militares como Pershing y el entonces teniente George S. Patton, quienes más tarde tendrían roles destacados en conflictos globales. 

Hoy, más de un siglo después, la figura de Villa sigue presente en la región. Su legado se refleja tanto en un parque conmemorativo en Columbus como en una estatua en Palomas. Pero, lejos de la violencia del pasado, la cabalgata actual busca todo lo contrario. El espíritu de esta cabalgata es el reconciliar y fortalecer los lazos entre comunidades fronterizas. 

Durante años, uno de los momentos más simbólicos del evento era el cruce de jinetes mexicanos hacia EE.UU., donde se unían a sus pares estadounidenses para recorrer juntos los pocos kilómetros que separan ambas localidades. Sin embargo, recientes restricciones sanitarias han impedido el paso de caballos mexicanos, alterando la dinámica tradicional.  

La cabalgata no pierde su esencia 

En 2026, los jinetes mexicanos avanzaron hacia Palomas en una impresionante caravana, mientras que los estadounidenses cabalgaron hacia Columbus. Aunque separados por la frontera, ambos grupos mantuvieron viva la tradición, mostrando que la voluntad de conexión supera los obstáculos físicos. 

El evento también mantiene un tono festivo y cultural. No falta quien represente a Pancho Villa, con vestimenta y actitud que evocan al revolucionario. En esta edición, el “Villa” principal logró cruzar a pie y liderar parte del desfile montado en un caballo estadounidense, un gesto simbólico de unidad. 

Cabalgata Villista une a jinetes pese a tensiones políticas 

Tradición que desafía divisiones 

A lo largo de los años, la Cabalgata Binacional Villista se ha convertido en un espacio donde la historia, la cultura y la identidad se entrelazan. Para quienes participan, no se trata solo de recordar un episodio del pasado, sino de construir puentes en el presente. 

He tenido la oportunidad de asistir en nueve ocasiones desde 2012, y cada año confirma lo mismo: más allá de las diferencias políticas, hay comunidades que eligen encontrarse. En tiempos donde las divisiones parecen dominar el discurso, ver a estos jinetes compartir caminos es un recordatorio poderoso de que las fronteras también pueden unir. 


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