Senado aprueba ley para financiar TSA y destrabar aeropuertos

LEY APROBADA POR ACUERDO BIPARTIDISTA PASA A CÁMARA DE REPRESENTANTES  

Tras más de 40 días de parálisis, el Senado de EE.UU. aprobó una ley clave para pagar a los agentes de la TSA y normalizar operaciones en aeropuertos. El acuerdo excluye a ICE y la Patrulla Fronteriza, y ahora pasa a la Cámara de Representantes.

El Senado de Estados Unidos aprobó en la madrugada del 27 de marzo de 2026 una medida urgente para financiar la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), la Guardia Costera y la FEMA, agencias que llevaban semanas operando sin fondos. La decisión, adoptada por consentimiento unánime, busca poner fin a una crisis que ya afectaba directamente a millones de viajeros en todo el país.

La ley garantiza el pago inmediato de salarios atrasados a los agentes de la TSA, cuya ausencia en aeropuertos había provocado retrasos y largas filas. En ciudades como Atlanta, la falta de personal llegó a niveles críticos, afectando la seguridad y la fluidez del sistema aéreo nacional. Se espera que en los próximos días se normalicen los controles de seguridad, disminuyan los tiempos de espera y se recupere la estabilidad en vuelos comerciales.

Qué incluye y qué dejó fuera el acuerdo

La medida responde a una creciente presión pública ante el deterioro del servicio en aeropuertos. El proyecto aprobado financia de manera temporal a la TSA, la Guardia Costera y la FEMA, pero excluye deliberadamente al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Esta exclusión fue clave para lograr el respaldo demócrata.

Los legisladores decidieron dejar fuera estas agencias debido a desacuerdos sobre reformas migratorias, incluyendo la exigencia de imponer restricciones a las tácticas de detención y el uso de cámaras corporales. Estas diferencias serán abordadas en futuras negociaciones. Tampoco se incluyó la propuesta de exigir identificación nacional para votar, impulsada por sectores republicanos.

La presión de Trump aceleró la decisión

La exclusión de esta medida permitió destrabar el acuerdo y evitar que el financiamiento de emergencia quedara estancado por disputas políticas. Horas antes de la votación, el presidente Donald Trump anunció que firmaría una orden ejecutiva para pagar de inmediato a los agentes de la TSA utilizando fondos de su reforma fiscal de 2025. La medida buscaba frenar el caos en los aeropuertos.

El anuncio generó presión en el Senado, que se apresuró a aprobar una ley que formalizara el financiamiento y evitara que el Ejecutivo asumiera el control total del presupuesto. De esta forma, el Congreso recupera su rol en la asignación de recursos federales. La combinación de la orden ejecutiva y la ley crea un doble respaldo: una solución inmediata para los trabajadores y una base legal más sólida para sostener el financiamiento durante el resto del año fiscal.

Qué viene ahora y el efecto en viajeros

El proyecto debe ser aprobado ahora por la Cámara de Representantes, donde enfrenta un panorama más complejo debido a divisiones internas entre los republicanos. Aun así, existe presión para evitar una nueva crisis. Una vez que la ley sea ratificada o se mantenga la orden ejecutiva, los agentes de la TSA recibirán sus pagos y se espera una rápida reincorporación del personal. Esto permitirá estabilizar los controles de seguridad en aeropuertos.

En paralelo, el Senado aprobó una medida simbólica que prohíbe a miembros del Congreso usar carriles preferenciales en aeropuertos mientras los agentes no reciban salario. Para los viajeros, el sistema busca recuperar eficiencia, seguridad y confianza tras semanas de incertidumbre.

Impacto de la parálisis del presupuesto

El bloqueo presupuestario que afecta a Seguridad Nacional comenzó el 14 de febrero y ha dejado sin fondos discrecionales a agencias como la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), lo que ha provocado que miles de agentes trabajen sin cobro y quejas de ausentismo y tiempos de espera extremadamente largos en puntos de control aeroportuarios en todo el país.

Un 40,3 % de la plantilla del TSA del Aeropuerto William P. Hobby de Houston (Texas) se ausentó de su puesto de trabajo esta semana, informa del Departamento de Seguridad Nacional. Le siguen el Aeropuerto Internacional Hartsfield‑Jackson de Atlanta (Georgia), donde faltó un 37,4 %; el Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston (Texas), que registró un 36,1 % de bajas; y el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans (Luisiana), que tuvo un 34,9 % menos de personal.