Van 15 mexicanos fallecidos bajo custodia en ICE

SHEINBAUM PIDE UNA INVESTIGACIÓN

Por MEGAN JANETSKY Associated Press

El gobierno de México protestó el martes por el número de ciudadanos mexicanos que han muerto bajo custodia en Estados Unidos, mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado las políticas del presidente estadounidense Donald Trump en múltiples frentes. Sheinbaum ha actuado de forma cuidadosa con Trump durante más de un año, respondiendo a provocaciones con un tono mesurado y atendiendo las solicitudes de EE.UU. para endurecer las acciones contra los cárteles criminales más que sus predecesores.

Esa ha sido la estrategia a la presidenta mexicana para contrarrestar amenazas de aranceles y de acción militar estadounidense contra las bandas. Pero tras el aumento de muertes de ciudadanos mexicanos bajo custodia de agentes de inmigración, Sheinbaum ha adoptado una postura más dura. “Se apreció cierta elevación en el tono de la presidenta”, comentó Palmira Tapia, analista del Centro de Investigación y Docencia Económicas. “Hubo un cambio, que es más vocal la presidenta”.

Muertes bajo custodia del ICE

ARCHIVO – La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum en su conferencia de prensa matutina en el Palacio Nacional en Ciudad de México, el 23 de febrero de 2026. (AP Foto/Ginnette Riquelme, File)

La crítica más reciente de Sheinbaum se produjo el martes, un día después de que el mexicano Alejandro Cabrera Clemente, de 49 años, murió en un centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Luisiana, la decimoquinta muerte de un ciudadano mexicano bajo custodia en Estados Unidos en poco más de un año. El gobierno de México calificó rápidamente las muertes de inaceptables.

Las autoridades del vecino país señalan que los centros de detención del ICE son “incompatibles con estándares de derechos humanos, y protección de la vida de las personas”.

Durante una conferencia de prensa el martes, Sheinbaum añadió que solicitó investigaciones sobre la muerte de los 15 migrantes, y ordenó a los cónsules mexicanos que visiten los centros de detención a diario.

Dijo que su gobierno plantearía las muertes de personas bajo custodia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y que consideraba la posibilidad de acudir a las Naciones Unidas. Su gobierno ya había dicho que presentaría un escrito legal en apoyo a una demanda de detenidos por las malas condiciones en los centros de detención. “Vamos a defender a los mexicanos en todas las instancias”, afirmó Sheinbaum.

La presidenta agregó que “hay muchos mexicanos cuyo único delito es no tener papeles”. Las medidas del gobierno de Sheinbaum se suman al creciente rechazo en EE.UU. a la aplicación de las políticas migratorias de Trump. Cerca de 6 de cada 10 adultos en Estados Unidos dicen que el mandatario “ha ido demasiado lejos” al enviar agentes federales de inmigración a ciudades estadounidenses, según una encuesta AP-NORC de febrero.

“El creciente descontento en torno a las actividades del ICE en EE.UU. crea una plataforma más cómoda para que integrantes del gobierno mexicano expresen preocupaciones sobre el destino de los ciudadanos mexicanos”, señaló Carin Zissis, vicepresidenta de estrategia de contenido del Consejo de las Américas.

“Cabeza fría”

Sheinbaum ha mantenido lo que ha descrito como “cabeza fría” ante las provocaciones de Trump, quien ha ejercido más presión sobre América Latina que cualquier líder estadounidense en décadas. En apenas unos meses, el gobierno del republicano depuso al presidente de Venezuela, impuso un bloqueo petrolero a Cuba y amenazó con una intervención militar contra los cárteles mexicanos.

La mandataria mexicana debe equilibrar el mantenimiento de una relación sólida con Trump mientras subraya repetidamente la soberanía de México para satisfacer a su propia base. Sus mesuradas respuestas se asemejan más a las de una abogada que a las de la jefa del movimiento político populista más poderoso de México. Su gobierno ha actuado con mayor dureza contra los cárteles que su predecesor y reforzó las relaciones comerciales.

Aunque Trump ha lanzado pullas públicas contra Sheinbaum —en un momento dado, sugirió que los cárteles tienen mayor control sobre México que su gobierno—, también ha señalado periódicamente que su relación es cordial. “Ella es realmente una buena persona, me cae muy bien”, dijo el mes pasado, antes de imitar a la líder mexicana con una voz aguda.