ESTADO DE EMERGENCIA EN EL ESTADO
Redacción El Comercio de Colorado
La situación de los incendios forestales en el estado de Colorado ha alcanzado un punto sumamente crítico debido a un panorama meteorológico adverso marcado por vientos intensos, temperaturas elevadas y registros dangerously bajos de humedad relativa. Los cuerpos de bomberos y las brigadas de emergencia concentran sus esfuerzos en cuatro grandes frentes activos que amenazan diversas regiones del territorio estatal.
La mayor preocupación de las autoridades se concentra actualmente en el incendio Aspen Acres, localizado en los límites de los condados de Custer y Pueblo, el cual mantiene un comportamiento severo y un rápido avance hacia zonas densamente habitadas. Desde su inicio el pasado lunes 29 de junio, este siniestro ha arrasado aproximadamente 47,952 acres de terreno
Se reporta,además, con un cero por ciento de contención, dejando un saldo preliminar de más de 180 estructuras destruidas, incluyendo numerosas viviendas. Ante el peligro inminente, se ejecutan órdenes de evacuación obligatoria bajo la modalidad de Nivel 3 para las comunidades de Beulah, Rye, San Isabel, Lazy Acres y los sectores contiguos a la atracción turística de Bishop Castle, centralizando la asistencia a los damnificados en el Centro de Recreación del Condado de Pueblo.
En contraste con la emergencia del sur, la ladera occidental del estado reporta avances significativos en el control del fuego. El incendio Snyder, ubicado en los condados de Mesa y Grand cerca de la línea fronteriza con el estado de Utah, abarca una extensión de 30,193 acres, pero las brigadas terrestres y aéreas han logrado consolidar un 49 por ciento de contención en su perímetro.
Este progreso sustancial permitió a los departamentos de seguridad levantar por completo todas las órdenes y alertas de evacuación que se habían emitido previamente para los residentes de las localidades de Glade Park y Loma. Sin embargo, la cautela persiste en el cuadrante suroeste de Colorado, donde el incendio Ferris sumó complejidad al fusionarse directamente con el foco denominado Doe Canyon.
Esta unión elevó la superficie afectada a 25,814 acres con cero por ciento de contención, amenazando ranchos, infraestructura y zonas rurales aledañas al Parque Estatal Lone Mesa y la represa McPhee, lo que obliga a mantener avisos preventivos de evacuación en el sector oriental del parque. El cuarto frente de combate se localiza en la geografía alpina del condado de Ouray, donde el incendio Gold Mountain desafía a las tripulaciones debido a un terreno empinado, sumamente montañoso y de difícil acceso al este de la autopista federal 550.
Las llamas han consumido cerca de 17,492 acres de vegetación y la contención permanece en cero por ciento, obligando a los rescatistas a enfocar sus recursos en ataques aéreos estratégicos para proteger áreas residenciales e infraestructura crítica de los poblados cercanos de Ouray y Ridgway. Paralelamente a la pérdida de cobertura vegetal, el impacto ambiental ha derivado en una alerta generalizada de salud pública para los condados del sur y sureste de la entidad.
Las autoridades sanitarias advierten que la simultaneidad de los siniestros ha generado densas capas de humo que deterioran severamente la calidad del aire, por lo cual se exhorta a los ciudadanos a permanecer en espacios interiores o a utilizar mascarillas de alta filtración en caso de ser estrictamente necesario salir a la vía pública.

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