noviembre 6, 2026

Inundaciones en suroeste de Colorado dejan pérdidas millonarias

Sarah Leyba grieves as she visits her flooded property in Edith, Colo., Nov. 4, 2026. (AP Photo/Brittany Peterson)

RÍO NAVAJO ARRASÓ VIVIENDAS EN EDITH

Matthew Martínez vivió casi toda su vida en un cañón a orillas del río Navajo sin presenciar inundaciones severas, hasta que dos crecidas consecutivas en las últimas dos semanas destruyeron su vivienda y dependencias en el extremo suroeste de Colorado, a unos 40 kilómetros al sur de Pagosa Springs.

La corriente arrastró a uno de sus caballos, dañó su granero, devoró un corral y dispersó sus herramientas río abajo, dejando la estructura principal cubierta de lodo. Entre lágrimas tras regresar a su terreno, Martínez explicó que varias familias establecidas allí desde hace un siglo sufrieron daños idénticos ante un embate fluvial que nadie esperaba.

El desbordamiento del Navajo se sumó al de los ríos San Juan y Ánimas durante una serie de tormentas que descargaron precipitaciones intensas en la región de Four Corners, compartida por Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah. La comunidad científica atribuye la frecuencia y virulencia de estos temporales a un evento supercargado del fenómeno de El Niño.

Los expertos indican el fenómeno del niño afecta cuando  las aguas cálidas en el océano Pacífico alteran los patrones climáticos e incrementan las lluvias torrenciales en la franja sur del país. El impacto alcanzó localidades como Durango, Pagosa Springs, Flagstaff, Sedona, Tucson, Farmington, Bluff y extensas zonas de la Nación Navajo.

Sin seguro contra inundaciones

El retorno a la propiedad representó una odisea para Martínez, quien se encontraba fuera del área convaleciente de una cirugía de rodilla y debió sortear caminos deteriorados y lodo espeso en un vehículo de tracción total. Las dificultades apenas comienzan, ya que nunca pudo acceder a una póliza de seguro contra inundaciones debido a la extrema proximidad de su casa al cauce fluvial.

Sus pérdidas materiales superan los 200 mil dólares en una propiedad devastada. La emergencia habitacional amenaza de inmediato a la familia. Martínez y su prometida se refugiaron inicialmente con uno de sus hijos y luego en un hotel, pero ambos sitios terminaron inundados con el paso de los días.

Actualmente ocupan un alojamiento temporal mediante Airbnb, con la incertidumbre de quedar en la calle cuando expire el vale de asistencia de emergencia que les otorgaron. Ante este panorama, el damnificado cuestionó que se destinen sumas millonarias a asuntos en el extranjero mientras las comunidades locales carecen de fondos para reconstruir su patrimonio.

Tierras fértiles convertidas en roca

Un evaluador de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias inspeccionó el lugar y tomó fotografías tras el primer evento, pero un segundo desborde ocurrió tres días después con el doble de fuerza destructiva. Mientras espera respuesta de los listados oficiales de ayuda, Martínez calcula que retirar los escombros costaría 300 dólares por viaje en camión hacia el vertedero, una suma inalcanzable en su situación económica actual y con su movilidad reducida por la intervención quirúrgica.

Aunque el temporal terminó con meses de sequía en la zona de Four Corners, la fuerza del agua despojó el terreno de su capa vegetal fértil, dejando al descubierto bancos de arena y roca. Sin pastizales para alimentar al ganado restante de cara al próximo año, el residente teme que la estabilidad de su comunidad no vuelva a recuperarse tras el paso del desastre.

El Comercio de Colorado

¿Quieres recibir nuestros nuevos artículos?

¡Comparte tu correo electrónico para estar al tanto de las últimas noticias suscribiéndote a nuestro boletín en español!

Suscríbase al boletín en Español