Colorado en la lista de Trump para cortar fondos federales

A PARTIR DEL 1 DE FEBRERO

Redacción El Comercio de Colorado

Donald Trump elevó este jueves la presión contra las llamadas ciudades y estados santuario al anunciar que, a partir del 1 de febrero de 2026, su administración suspenderá todos los pagos federales a las jurisdicciones que mantengan políticas de protección a inmigrantes indocumentados. El anuncio lo hizo durante un discurso ante el Detroit Economic Club, en el que volvió a colocar la inmigración en el centro de su agenda política.

“A partir del 1 de febrero, no haremos ningún pago a ciudades santuario o estados que tengan ciudades santuario, porque hacen todo lo posible por proteger a los criminales en detrimento de los ciudadanos estadounidenses”, afirmó Trump. Según el expresidente, estas políticas “generan fraude, crimen y todos los demás problemas que surgen”, por lo que insistió en que su decisión será “significativa” y sin excepciones.

Colorado entre los estados mencionados

Aunque Trump no precisó qué partidas serían afectadas, educación, salud, transporte o programas sociales, dejó claro que el castigo económico será amplio. “No haremos pagos a quienes apoyen a las ciudades santuario”, reiteró, reforzando un mensaje que conecta inmigración con seguridad pública, una de las líneas más recurrentes de su discurso. La amenaza no surge en el vacío.

En los últimos meses, la administración Trump ha tomado medidas contra estados como California, Minnesota, Nueva York, Illinois y Colorado, donde se han suspendido o condicionado fondos vinculados a programas como SNAP, Medicaid, cuidado infantil y subsidios de vivienda, bajo el argumento de fraude y falta de cooperación con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Nuevo frente legal

Durante su primer mandato, intentos similares de castigar financieramente a ciudades santuario fueron bloqueados por tribunales federales, que determinaron que el Ejecutivo no puede retener fondos aprobados por el Congreso como mecanismo de coerción política. En semanas recientes, jueces federales han vuelto a frenar acciones parecidas, pero Trump asegura que esta vez su decisión será “definitiva”.

Para estados y ciudades santuario, la advertencia representa una amenaza directa a presupuestos locales ya presionados por la inflación, el aumento de la demanda de servicios públicos y la llegada de nuevos migrantes. Gobernadores y alcaldes han advertido que un recorte masivo de fondos federales impactaría no solo a inmigrantes, sino también a ciudadanos estadounidenses que dependen de programas de salud, alimentación y vivienda.

Más allá de lo jurídico, el anuncio tiene un fuerte componente político. Trump busca reforzar su imagen de mano dura en inmigración y obligar a gobiernos locales a alinearse con la política federal. La pregunta ahora es si la amenaza se traducirá en acciones concretas o si, una vez más, terminará resolviéndose en los tribunales. Mientras tanto, el mensaje es claro: el choque entre Washington y los estados santuario vuelve a escalar.